Cárcel de San Antonio pone en marcha nueva central de alimentos

Más de 176 millones es la inversión realizada por Gendarmería para la habilitación de la central de alimentación de los internos del Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP) de San Antonio, cuyas obras cobran mayor relevancia considerando la importancia de maximizar las medidas de sanidad y protección en este tiempo de pandemia.

Para dar el vamos inicial de las dependencias, el seremi de Justicia y Derechos Humanos, José Tomás Bartolucci, junto al director regional (S) de Gendarmería, coronel Manuel Palacios, llegaron hasta la unidad, donde pudieron constatar la optimización de las condiciones del lugar y su funcionamiento.

               Tras la visita, el coronel Palacios señaló que esta nueva central «es un tremendo avance para nuestra unidad de San Antonio. Estamos súper contentos con este logro, considerando que estamos mejorando las condiciones de nuestros usuarios y entregando una mejor calidad de atención en lo que respecta a la alimentación de los reclusos». 

La habilitación considera importantes mejoras como cámaras de congelados a baja temperatura, equipos de refrigeración industrial, sistemas de extracción de aire y mejoras eléctricas con altos estándares de seguridad. 

Al respecto, el seremi Bartolucci indicó que “sabíamos que había reparos y observaciones respecto de la antigua central de alimentación, así es que proyecto es muy importante, ya que nos ayuda a mantener la salubridad y las condiciones de higiene adecuada para poder poner en marcha cuanto antes esta central que significó una inversión importante por parte de Gendarmería, para poder dotar de mejores condiciones de dignidad a los funcionarios e internos que trabajan aquí, adentro. Así es que nos alegra iniciar el funcionamiento de esta central de alimentación y que se haga realidad un proyecto que estábamos esperando”.

En tanto, para los internos que laboran al interior del centro, la habilitación de este espacio también constituye una buena noticia. Andrés Cornejo, uno de los diez internos que trabaja en la nueva central de alimentación, se refirió a las mejoras valorando la inversión e indicando que «ha sido muy bueno. Ahora estamos en un lugar mucho mejor que antes. Esta central es más amplia y está todo nuevo, además la higiene es mayor. Acá trabajamos desde las siete de la mañana hasta las tres de la tarde y el día se nos pasa súper rápido».