¿Qué pasará con los candidatos independientes para las elecciones de noviembre?

Deberán ocupar un cupo entre los candidatos de partidos políticos ya que no se aprobó la ley que les permitiría formas listas de independientes.

 

 

Desde que se rechazó el proyecto de ley que permitiría a los candidatos independientes hacer una lista entre los aspirantes a un cargo en el Gobierno para presentarse a las elecciones, estos deberán hacer un pacto con algún partido político que tenga cupos disponibles o presentarse completamente independientes, es decir, sin ser parte de alguna lista.

 

Desde las elecciones para constituyentes, quedó al descubierto la desventaja en que se encuentran los candidatos independientes ya que estos deben recolectar un cierto número de firmas, según cada distrito electoral,que serían revisadas por el Servicio Electoral de Chile (Servel) una por una para poder ser inscritos en este organismo, además de deber financiar su campaña por medios propios.

 

Por otro lado, los partidos políticos ya cuentan con el número de firmas y el financiamiento necesario para la inscripción, por lo que para sus representantes el camino a esta se verá menos obstaculizado.

 

Hoy, como ha sido desde hace años, los candidatos independientes tendrán dos opciones para inscribirse; candidatearse de manera completamente autónoma, recolectando las firmas necesarias y costeando su propia candidatura, o correr a la par con algún partido político, que sea simpatizante de sus ideas, para que les sea cedido un cupo disponible para presentarse bajo los parámetros que estos les impongan.

 

Sistema D’Hondt

 

En nuestro país es el Sistema D’Hondt el que regirá en las próximas votaciones, un método de reparto de escaños que tiene el objetivo de hacer más proporcional la cantidad de votos que obtengan los candidatos.

 

Básicamente el sistema divide las listas de los candidatos por la cantidad de cargos a elegir, beneficiando así el trabajo colectivo de cada lista. Pero, a la vez, este método podría afectar a los candidatos que, obteniendo más votos en la práctica, no serían elegidos.

 

Este sistema reemplazó al sistema binominal en 2015, cuando se promulgó la Ley 20.840, y fue utilizado por primera vez en las elecciones parlamentarias de 2017 en la búsqueda por fortalecer la representatividad del Congreso Nacional.