Este miércoles 4 de marzo se concretó el retorno a clases en el Colegio María Auxiliadora de Viña del Mar, en un escenario marcado por la incertidumbre judicial que rodea al inmueble donde funciona el establecimiento.
La comunidad fue informada de que las actividades académicas comenzarían esta semana, mientras que docentes, asistentes y personal administrativo debían reincorporarse días antes para preparar el inicio del año escolar y ajustar actividades internas que estaban programadas para fines de febrero. La decisión fue comunicada a través de un documento oficial emitido en el contexto de la administración provisional que actualmente rige al establecimiento.
No obstante, en paralelo al calendario académico, continúa avanzando el juicio por el arriendo del inmueble. La parte propietaria solicitó al tribunal civil que se concrete el desalojo del recinto, incluyendo el uso de fuerza pública en caso de ser necesario. Según consta en el expediente, la petición se fundamenta en una resolución que autorizó el lanzamiento tras una diligencia practicada en febrero, argumentando que el recinto no ha sido restituido.
Desde la autoridad educacional se indicó que, tras la designación de un administrador provisional por parte de la Superintendencia de Educación, este asume el rol de sostenedor del establecimiento, quedando sujeto a fiscalización dentro de ese marco. Sin embargo, precisaron que no corresponde pronunciarse sobre el litigio civil en curso.
En tanto, el tribunal civil de Viña del Mar rechazó por ahora que la administración provisional intervenga formalmente en la causa relacionada con el arriendo, mientras la comunidad educativa continúa evaluando posibles alternativas ante un conflicto que sigue abierto y sin una resolución definitiva.





