Las condiciones meteorológicas registradas recientemente en la zona central del país volvieron a encender las alertas respecto del impacto que podrían generar eventos de lluvias intensas y de corta duración, luego de que un fenómeno atmosférico provocara múltiples emergencias en la Región Metropolitana.
El episodio se produjo el sábado recién pasado, cuando precipitaciones concentradas derivaron en anegamientos, activación de quebradas y afectación directa a más de mil viviendas, además de dejar sin suministro eléctrico a cerca de 26 mil clientes en distintos puntos de la capital.
De acuerdo con lo indicado en El Mercurio de Valparaíso por el meteorólogo del Proyecto GEOOS y académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Miguel Fernández, el escenario estuvo marcado por una elevada inestabilidad atmosférica asociada al desplazamiento de aire muy frío desde latitudes polares hacia la zona central, lo que favoreció la generación de tormentas intensas en un corto periodo de tiempo.
En este contexto, el especialista advirtió que la Región de Valparaíso no se encuentra ajena a la ocurrencia de fenómenos de características similares, considerando que durante el mes de febrero es habitual el tránsito de núcleos fríos en altura desde el sur del país. A ello se suma, explicó, la energía acumulada en la atmósfera tras episodios de altas temperaturas, lo que puede actuar como detonante de precipitaciones localizadas y severas.
Sin embargo, Fernández precisó que la presencia de estos sistemas no implica necesariamente consecuencias extremas, ya que para ello deben confluir varios factores, como un alto nivel de humedad y un periodo previo de calor sostenido. De esta forma, indicó que no todos los pronósticos de núcleos fríos derivan en eventos de alto impacto.
Respecto de las zonas más expuestas en la región, el académico señaló que los cerros y quebradas de Valparaíso presentan un mayor nivel de vulnerabilidad, debido a la topografía y a la acumulación de residuos en cauces naturales, lo que incrementa el riesgo de deslizamientos ante lluvias intensas. En el caso de Viña del Mar, explicó que el estero Marga Marga concentra escurrimientos provenientes de sectores altos como Quilpué y Villa Alemana, por lo que precipitaciones en la precordillera podrían generar crecidas repentinas en el área urbana.
Asimismo, advirtió que sectores precordilleranos como San Felipe, Los Andes y Olmué enfrentan riesgos asociados a granizadas intensas y eventuales aluviones, especialmente por su cercanía a la cordillera y a rutas de alto tránsito.
Finalmente, Fernández subrayó que las áreas afectadas por los incendios forestales del año 2024 presentan una condición particularmente frágil, ya que la pérdida de vegetación reduce la capacidad del suelo para absorber el agua, aumentando el peligro incluso ante lluvias de intensidad moderada. En cuanto al resto del verano, adelantó que se proyectan temperaturas superiores a lo normal en el interior de la región, mientras que en el litoral persistiría la nubosidad matinal con tardes de elevada radiación.





