“Aguas residuales y aguas desaladas para la agricultura y fruticultura”, ese fue el título para el seminario que tuvimos esta mañana convocado por la Embajada de Israel, INDAP, INIA,CNR, CORFO, entre otros organismos públicos que por cierto también contó con una amplia participación de pequeños, medianos y grandes agricultores. Independientemente de lo que ocurra con la legislación chilena del código de agua para una redistribución o un concepto nuevo que se pueda instalar, el hecho es que hoy tenemos escasez hídrica por falta de lluvia y generada por el cambio climático. Comenta el CORE Manuel Millones, quien da cuenta de una dura realidad que enfrenta nuestro país, una escasez hídrica que hace sentir sus efectos en distintas áreas del quehacer nacional.
Por otro lado, el Consejero Regional y candidato al Gobierno Regional comenta respecto a las ventajas que tiene Chile, un país privilegiado por su diversidad climática pero que debe enfrentar una decisión crucial, cómo manejar los recursos hídricos de forma eficiente, eficaz y con una mirada transversal
“Tenemos un clima mediterráneo, por tanto podemos producir una serie de productos y esa es una ventaja frente a otros países, aún podemos seguir exportando, pero no tenemos agua y ahí entramos en colisión entre el agua para el consumo humano y la productividad, es por ello que la gran agricultura debe avanzar en el uso de aguas desaladas y aguas grises, ese es el desafío. La tecnología existe y tenemos que implementarla en nuestra región. Hay un marco normativo y le he pedido al Gobierno que mande la ley respectiva, para establecer en nuestra legislación el uso gradual de aguas residuales en diversas actividades económicas, también en las viviendas sociales, en las cooperativas de agua potable rural, en las empresas sanitarias, en la gran minería, la gran industria, de modo tal que el agua natural la vayamos dejando para el consumo humano y es por eso que estos seminarios son muy importantes, porque van generando conciencia de la importancia del uso de agua desalada para actividades económicas relevantes, de esa forma el agua natural se usa para el consumo de las personas y las aguas residuales para las dinámicas productivas asociadas que nos permiten aumentar la productividad. Estamos hablando de ingresos para el país y también dan trabajo , nos permiten tener una economía pujante, algo tan importante en el contexto de esta crisis económica y social.”




