El mito del «milagro económico» de Pinochet en Chile es desmitificado por expertos

El mito del "milagro económico" de Pinochet en Chile es desmitificado por expertos

Aunque la historia ya ha emitido su juicio sobre la dictadura de Augusto Pinochet, particularmente en relación a las masivas violaciones a los derechos humanos, su supuesta contribución económica sigue siendo motivo de debate, principalmente en el extranjero.

En un artículo publicado en la revista estadounidense The New Republic, el profesor de ciencias políticas de la Universidad de la Mancomunidad de Virginia, Michael Ahn Paarlberg, no solo desacredita el papel de Pinochet en el éxito económico, sino que también plantea los peligros de ser indulgentes con las dictaduras, más allá de la tortura y la represión.

Paarlberg cuestiona si la dictadura de Pinochet fue la base de la recuperación económica y el crecimiento social que Chile disfruta en la actualidad, y si realmente se puede considerar a Chile como un modelo para otros países.

El autor señala que muchas personas parecen estar ansiosas por responder a la pregunta de cuándo una dictadura asesina no es tan mala, a medida que las revueltas populares, que alguna vez fueron inspiradoras, parecen tener finales cada vez menos democráticos y felices en países como Egipto, Siria y Ucrania.

En este contexto, Paarlberg destaca la columna escrita por Roger Cohen en The New York Times, quien plantea la idea de que un gobierno con mano dura a largo plazo podría ser algo que los egipcios podrían aprender a apreciar. Sin embargo, Cohen escribe esta columna no desde El Cairo o Kiev, sino desde Santiago, lo que plantea interrogantes sobre la percepción del modelo de Pinochet en el extranjero.

El autor argumenta que, si bien Pinochet logró transformar la economía chilena y sentar las bases para el crecimiento de las exportaciones, el libre mercado y un sector estatal limitado, el supuesto «milagro económico» atribuido a su régimen es una de las narrativas falsas más grandes de la historia económica moderna.

Según Paarlberg, el supuesto éxito económico de Pinochet se basó en una serie de ciclos de auge y depresión, con dos períodos de rápido crecimiento seguidos de dos profundas crisis económicas. Durante los años de reformas de libre mercado, Chile tuvo la segunda tasa de crecimiento más baja de toda América Latina, con quiebras frecuentes, caída del ingreso nacional, alto desempleo y salarios más bajos que en 1970.

El autor destaca que el verdadero milagro económico chileno ocurrió después de Pinochet, bajo gobiernos democráticos de izquierda, que implementaron políticas sociales e impulsaron el crecimiento económico sostenible.

Paarlberg también señala la inconsistencia en el argumento de aquellos que defienden el modelo de Pinochet al mencionar la empresa minera estatal chilena, Codelco, que fue creada bajo su régimen y sigue siendo una de las principales fuentes de ingresos para el país.

En conclusión, el autor afirma que el legado de Pinochet es objeto de un consenso casi universal en Chile, donde incluso aquellos de derecha rechazan al hombre y todo lo que representa. Por lo tanto, antes de buscar ejemplos de dictadores benevolentes, los expertos deberían considerar otras referencias históricas y recordar que incluso aquellos líderes considerados modernizadores, como Bashar al-Ásad, pueden tener un legado controvertido.