El magíster en políticas públicas de la Universidad Diego Portales, Israel Vilchez, señaló que aunque estas armas son antiguas, son el resguardo mínimo para los funcionarios y que su uso y entrenamiento debe tener un respaldo institucional. «Aunque son una plataforma un poco atrasada en el caso de la UZI, para los tiempos que corren son lo mínimo que se debe tener para hacer frente al poder de fuego de los criminales en la calle. Sin embargo, debe haber un respaldo institucional tanto para su entrenamiento, como en el uso de los deberes policiales y cumplimiento de la legítima defensa», afirmó Vilchez.
El instructor de tiro de la Asociación Nacional por la Tenencia Responsable de Armas, Eduardo González, afirmó que el uso de la subametralladora es más simple que una pistola e iguala el poder de fuego de los delincuentes.
“La UZI supera a las pistolas semiautomáticas. Es más fácil tirar con ella que con una pistola, por lo que logramos igualar o superar la capacidad de fuego del delincuente”, sentenció.





