De adversarios a aliados: Alejandro Aguilera y Macarena Ripamonti al Municipio de Viña del Mar

El pasado 29 de noviembre se celebraron las únicas primarias municipales de Viña del Mar. En ellas Macarena Ripamonti se impuso a Alejandro Aguilera, profesor de matemáticas de la Universidad Federico Santa María. Estábamos acostumbrados en la vieja política que luego de una instancia así, se impusieran los rencores, las rencillas y las envidias. Sin embargo, aquí fue diferente.
Alejandro Aguilera se puso a disposición de forma inmediata, para apoyar la candidatura a alcalde de Macarena. En efecto, Alejandro nos cuenta que “inmediatamente sabido el resultado, llame a Macarena para felicitarla y ponerme a disposición de su candidatura, enfrentar a la UDI en Viña iba a ser una tarea dura y requería la unidad de las fuerzas transformadores, no cabían mezquindades”. Desde ese día la cooperación ha sido fructífera, Alejandro Aguilera decidió disputar un cargo a concejalía y esto permitió que se realizaran actividades en conjunto, aparecieran juntos en propaganda electoral y en general, colaboraran para que ambos obtengan un triunfo en las elecciones de este fin de semana.
Al respecto Macarena ha manifestado que “Me gusta relevar que con el Alejandro alguna vez competimos, pero no en una lógica destructiva, sino que constructiva. Hemos hecho con reciprocidad esta campaña, que ha sido con cariño”.
Luego de que el Frente Amplio se posicionara en Viña del Mar como la única fuerza política que se puso a disposición de la ciudadanía para la realización de primarias legales, Aguilera destacó la acción como “un compromiso con la democracia que no mostró ninguna otra coalición política en la comuna”. Sin embargo, resalta en la entrada del Frente Amplio a esta contienda política como “una oportunidad para poder desarticular y desarmar todo el andamiaje neoliberal que ha administrado la comuna por 17 años”.
Alejandro concluye su reflexión señalando que “la política tiene que volver al sitio que le corresponde, que ancla las relaciones humanas a través del respeto, la dignidad, de reconocer en su valor humano al interlocutor político”, y destacando el 11 de abril como un hito relevante para “recuperar Viña del Mar y recuperar su municipio, para poner a disposición de las comunidades dolientes del territorio la política pública que tanto se anhela, de una vez por todas”.