Autoridad removida del hospital Claudio Vicuña asegura que director del SSVSA validó la llegada de Vega y luego lo calificaron como «un error político»

La directora del Hospital Claudio Vicuña, Loreto Maturana, quedó en el centro de la controversia tras denunciar una serie de contradicciones por parte del Servicio de Salud Valparaíso-San Antonio (SSVSA), luego de que se le solicitara la renuncia a solo días de haber nombrado como subdirectora médica a Jeannette Vega.

De acuerdo con el relato de la autoridad hospitalaria en conversación con La Tercera, el punto más crítico del conflicto radica en que el director (s) del servicio, Juan Patricio Castro, sí estaba en conocimiento previo de la contratación. Según explicó, el contrato de Vega fue ingresado el 10 de abril para su tramitación administrativa, proceso que necesariamente pasa por el servicio de salud, sin que en ese momento se levantaran objeciones.

En esa línea, Maturana asegura que incluso sostuvo una conversación directa con Castro una vez que la exministra asumió funciones, instancia en la que —según su versión— el propio director reconoció que Vega contaba con el perfil técnico requerido para el cargo y validó su incorporación al equipo. Sin embargo, la situación dio un giro en las horas siguientes.

Posteriormente, y en medio del creciente cuestionamiento público por el nombramiento, la directora afirma que la postura del SSVSA cambió drásticamente. “Me dijo que debía pedirle la renuncia por el revuelo político”, sostiene Maturana, agregando que la instrucción habría venido desde el nivel central del Ministerio de Salud.

Frente a esta solicitud, la directora del recinto se negó a remover a Vega, argumentando que se trataba de una designación estrictamente técnica en un contexto donde —según indicó— ha sido complejo reclutar especialistas para el hospital. A su juicio, acceder a dicha petición habría sido una decisión “antiética”.

Tras esta negativa, se concretó la solicitud de renuncia en su contra, la que fue justificada por el servicio en una “pérdida de confianza”. No obstante, Maturana cuestiona duramente este argumento, asegurando que en la misma reunión previa se le había reconocido una gestión positiva al mando del establecimiento.

La profesional también acusó hostigamiento por parte de la autoridad sanitaria y no descartó iniciar acciones legales, mientras el conflicto continúa escalando al interior del recinto, donde incluso parte del equipo médico ha manifestado su respaldo a la ahora exdirectora, advirtiendo posibles renuncias que podrían impactar la atención de pacientes.

De esta forma, el caso tensiona la relación entre la gestión hospitalaria y las decisiones del nivel central, instalando dudas sobre el rol del SSVSA en el manejo de una crisis que, según Maturana, se originó en un cambio de criterio frente a una contratación previamente conocida y validada.