La Comisión de Transportes de la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó este viernes el proyecto conocido como “Ley Alberto”, que busca exigir de manera obligatoria y periódica la realización de narcotest y alcotest a todos los conductores de microbuses urbanos, con el objetivo de reforzar la seguridad en el transporte público y prevenir siniestros asociados al consumo de drogas o alcohol. 
La iniciativa, impulsada tras diversos casos de siniestros viales en los que se han visto involucrados conductores bajo la influencia de sustancias, establece que las empresas de transporte deberán realizar exámenes preventivos a sus choferes al menos dos veces al año (cada cuatro meses) y fija sanciones ante incumplimientos, lo que busca frenar riesgos para pasajeros y peatones. 
Aunque la iniciativa ya cuenta con la aprobación en comisión, aún no es ley: el proyecto debe ser debate y votado en la Sala de la Cámara de Diputadas y Diputados, y de ahí seguir su tramitación legislativa para convertirse en una norma vigente que modifique la Ley de Tránsito del país.





