Este 28 de agosto se cumplen 135 años de la Batalla de Placilla, el enfrentamiento decisivo de la Guerra Civil de 1891 y uno de los episodios más sangrientos de la historia de Chile. El combate ocurrió en los cerros de Placilla de Peñuelas, en las cercanías de Valparaíso, y enfrentó a las fuerzas balmacedistas con el Ejército Constitucionalista.
La batalla comenzó cerca de las 7:00 de la mañana y apenas tres horas y media después, alrededor de las 10:30, ya había terminado. Casi 1.500 chilenos murieron en el enfrentamiento, en una jornada marcada por la violencia entre compatriotas.
Tras la batalla, los cuerpos de los caídos fueron enterrados en el mismo sector, en fosas comunes ubicadas al borde de las quebradas y señalizadas con cruces de madera. Con el paso de los años, aquellas marcas desaparecieron y el paisaje comenzó a transformarse. Llegaron los caminos, las viviendas y posteriormente miles de departamentos, hasta convertir gran parte del antiguo campo de batalla en un espacio urbano.
Hoy, pese a la importancia histórica del lugar, no existe un gran memorial ni una placa que permita recordar que allí se definió el desenlace de una guerra civil.
Sin embargo, la tierra continuó entregando vestigios de aquella jornada. Vecinos del sector fueron encontrando casquillos, botones de uniforme, hebillas, cubiertos y fragmentos de metralla, piezas que durante años conservaron en sus propias casas, incluso antes de que existiera un museo.
Con el tiempo, estos objetos pasaron a formar parte del patrimonio del Museo Histórico de Placilla, donde la memoria de la batalla convive con otros hallazgos de la historia del territorio, entre ellos fósiles de más de 11 mil años que también fueron encontrados y donados por habitantes de la comunidad.
A 135 años de aquel 28 de agosto de 1891, Placilla continúa viviendo sobre un antiguo campo de batalla. La ciudad cambió, las cruces desaparecieron y el terreno fue ocupado por nuevas generaciones, pero los vestigios y la memoria de sus habitantes mantienen vivo el recuerdo de aquella jornada en que chilenos combatieron contra chilenos.





