Este miércoles la Cámara Baja aprobó el proyecto que busca implementar un test de drogas de forma obligatoria para todos los diputados y diputadas en ejercicio.
El texto deberá regresar a la comisión de Constitución para ver las indicaciones.
Pese a ello, el proyecto se ha visto en polémicas, ya que ayer la Comisión de Constitución despachó la iniciativa, dónde se decidió que el procedimiento de control comprenderá a todas las diputadas y diputados, sin excepción, de forma aleatoria y semestral, a través de sorteo.
La medida busca aumentar los estándares de transparencia en la labor parlamentaria. Asimismo, pretende buscar evitar la comisión de delitos de narcotráficos u otras sustancias relacionadas.
La propuesta establece que cada año, el primer control deberá realizarse antes del 30 de junio, y el segundo antes del 31 de diciembre.
Junto con esto, los diputados y diputadas quienes resulten positivos a algún componente ilegal, deberán someterse a un nuevo examen de control.
En caso de que la persona sorteada se niegue de forma injustificada a la realización de la prueba, será sancionado por la Comisión de Ética y Transparencia de la Cámara.





