CONCEJALES Y ORGANIZACIONES EXIGEN FISCALIZACIÓN A ALCALDESA CORTI TRAS DESTRUCCIÓN DE HUMEDAL NATURAL

Quilpué enfrenta un conflicto ambiental tras trabajos en el estero Belloto como parte del “Plan Invierno”, generando denuncias por daño a un ecosistema protegido.

La Municipalidad de Quilpué, encabezada por la alcaldesa María Carolina Corti, se encuentra en el centro de una controversia luego de que se difundiera un video celebrando labores de limpieza en el cauce del estero Belloto. Según la administración, los trabajos forman parte del Plan Invierno 2025 y tienen por objetivo prevenir inundaciones. Sin embargo, diversas organizaciones ambientales, vecinos y concejales acusan una grave afectación a un humedal urbano protegido por la Ley 21.202.

El comunicado oficial emitido por la Municipalidad de Quilpué asegura que “no se ha intervenido el humedal del estero de Quilpué” y que los trabajos se realizaron fuera del área definida como tal, limitándose al despeje de un cauce de agua. Además, recalcan que la zona intervenida “no presenta características ecológicas ni hidrológicas propias de un humedal”, subrayando que las labores cuentan con respaldo técnico y se ajustan a la normativa vigente.

No obstante, la respuesta ciudadana ha sido contundente. Cuentas como @villaalemanaporelmedioambiente y @parquenaturalospinos calificaron la intervención como “un desastre” y una “masacre de invierno”, señalando la pérdida de biodiversidad y el uso de maquinaria pesada como factores devastadores para el ecosistema. “¿Cuántos anfibios habrán muerto?”, se preguntaron con indignación. El colectivo @restauracionesterobellotonorte incluso afirmó tener registros de especies nativas afectadas, calificando la acción municipal como un atentado ambiental.

La reacción también llegó desde el Concejo Municipal. El concejal Francisco Villegas fue categórico: “La intervención no cae en la categoría de limpieza, sino de destrucción”. Alertó sobre la erosión de suelos y los riesgos de remoción en masa, anunciando que solicitarán una revisión del procedimiento a organismos como la Superintendencia del Medio Ambiente, CONAF, SAG, DOH y DGA. “Se escuchó solamente la voz preventiva y no la de cuidado del patrimonio ambiental”, lamentó.

Por su parte, el concejal Renzo Aranda recalcó la importancia de los humedales para la biodiversidad y criticó la falta de participación ciudadana: “La intervención municipal sin un diálogo previo con vecinos y grupos ambientalistas ha generado gran descontento”. Señaló que, aunque la limpieza preventiva puede ser necesaria, debe realizarse con criterios técnicos y sensibilidad ambiental. “Faltaron estudios, evaluaciones y voluntad real de proteger nuestros ecosistemas urbanos”, concluyó.

En contraste, la concejal Mónica Neira no emitió declaraciones al respecto. Se le consultó vía WhatsApp, pero hasta el cierre de esta nota no hubo respuesta.

La controversia se desarrolla mientras en redes sociales continúan los cuestionamientos. Decenas de comentarios en la cuenta oficial de Instagram del municipio acusan falta de autocrítica, desconocimiento técnico y una comunicación poco transparente. “¿Dónde está el informe técnico?”, preguntan usuarios que exigen mayor claridad y rendición de cuentas.