“De Valparaíso al corazón de Chile: la fascinante historia de Cristal, la cerveza que llegó para quedarse”

Hace casi 175 años, Joaquín Plagemann, un inmigrante alemán, plantó las primeras semillas de la industria cervecera en Chile. Fue en 1850 cuando Plagemann estableció en Valparaíso la primera fábrica de cerveza del país, enfrentándose a la competencia de las cervezas importadas que dominaban el mercado de la época. Así, nació una cerveza local que con el tiempo se convertiría en un ícono: Cristal.

El producto original fue llamado “Pilsener”, en referencia a un tipo de cerveza refrescante y de fermentación baja, originaria de la ciudad checa de Pilsen. Esta bebida, de estilo lager, rápidamente ganó aceptación en el país por su sabor ligero y aspecto cristalino, características que años más tarde definirían la identidad de la marca Cristal.

La historia de esta cerveza continuó su crecimiento, expandiéndose en 1889 al fusionarse con la Fábrica de Cerveza de Limache. Esta unión dio origen a la Fábrica Nacional de Cerveza, que más tarde se transformaría en la Compañía de Cervecerías Unidas (CCU), una de las mayores productoras de bebidas en Chile, actualmente controlada por el grupo Luksic y la cervecera Heineken.

En 1978, bajo la administración de CCU, nació “Pilsener Cristal” como la versión moderna de la marca, manteniendo su esencia como una cerveza dorada, cristalina y con espuma blanca densa. Según María Trinidad Alcalde, jefa de marca Cristal, la bebida ha tenido éxito gracias a su tradición y al compromiso de “estar presente en los momentos importantes del país”, como el apoyo a la Teletón y a la Selección Chilena de Fútbol.

Hoy en día, Cristal sigue siendo una de las cervezas más populares en Chile, símbolo de unión y celebración en diversas generaciones.