La celebración de Año Nuevo 2025 en Viña del Mar dejó postales de alegría, pero también de caos y descontrol. La icónica playa de Caleta Abarca se transformó en el escenario principal de aglomeraciones, ruidos excesivos y un colapso vehicular que se extendió durante horas, afectando vías clave como la Avenida España y la Recta Las Salinas.
En este contexto, el Delegado Presidencial Regional de Valparaíso, Yanino Riquelme, reportó un detenido por el uso de fuegos artificiales ilegales en Viña del Mar, mientras las autoridades locales hicieron un llamado a tomar medidas más contundentes para evitar este tipo de situaciones.Entre ellas, el concejal de Viña del Mar, Sandro Puebla, destacó en La Estrella de Valparaíso la necesidad de aumentar el presupuesto destinado a seguridad durante las celebraciones: “Los recursos actuales no son suficientes para garantizar que en estas celebraciones no existan hechos vandálicos o que pongan en riesgo la seguridad de las personas que asisten. Creo que para 2026 deberíamos pensar en invertir más recursos municipales en esto. Si logramos asegurar mayor seguridad, este evento impactará positivamente en la imagen turística de la ciudad”.
En contraste, Valparaíso, que tradicionalmente atrae multitudes por sus espectaculares fuegos artificiales, vivió un Año Nuevo más tranquilo en comparación con años anteriores. Según las autoridades, la afluencia de público fue menor, lo que permitió un mejor control de las áreas céntricas y una disminución en los incidentes registrados.
Pese a esta mejora, los desafíos de convivencia y limpieza no desaparecieron por completo. Los cerros y paseos de la Ciudad Puerto continuaron siendo afectados por actos de vandalismo, ruidos y acumulación de basura. Viña del Mar, en cambio, se posicionó este año como el epicentro de las celebraciones más desbordadas de la región.





