La autoridad regional cuestionó que la actividad haya sido ingresada como derecho a reunión y no como evento, mientras el concejal Miguel Vergara respaldó la decisión y acusó que el carnaval genera afectaciones a vecinos y comerciantes.
La Delegación Presidencial Regional de Valparaíso no otorgó el permiso solicitado para la realización del Carnaval Mil Tambores, luego de recibir informes negativos de Carabineros y de la autoridad sanitaria respecto de las condiciones en que se desarrollaría la actividad.
Según explicó el delegado presidencial, Manuel Millones, el principal punto de controversia radica en que la organización ingresó la actividad como un ejercicio del derecho a reunión y no como un evento, pese a la gran cantidad de personas que convoca y a su extensión por distintos sectores de Valparaíso.
La autoridad sostuvo que esta diferencia impide exigir determinadas medidas adicionales de seguridad que contempla la normativa para eventos de esta magnitud, entre ellas guardias, servicios sanitarios, limpieza posterior y una póliza o caución destinada a responder ante eventuales daños.
A esto se sumó que la autorización solicitada contemplaba para este domingo una jornada entre las 08:00 y las 23:30 horas. De acuerdo con el delegado, Carabineros advirtió que dicho horario coincidía con otra actividad y que no era posible mantener ambos eventos simultáneamente, por lo que se planteó modificar el horario, propuesta que, según indicó, no fue aceptada por la organización.
El recorrido informado contemplaba el desplazamiento de la caravana desde Plaza Sotomayor, pasando por Plaza Aníbal Pinto y avenida Pedro Montt, hasta llegar al Parque Italia, lugar donde además se proyectaba la instalación de puestos destinados a actividades comerciales y gastronómicas.
En ese contexto, el delegado también señaló que existieron reclamos de comerciantes y residentes por situaciones asociadas al ruido, consumo de alcohol en la vía pública y otras incivilidades que, según indicó, se han registrado en torno a la actividad.
Pese a la decisión administrativa, la autoridad afirmó que el organizador anunció que realizará igualmente la actividad, por lo que se contempla presencia de Carabineros para resguardar tanto a los asistentes como a los vecinos de los sectores involucrados.
La situación fue valorada por el concejal de Valparaíso Miguel Vergara, quien cuestionó la forma en que se ha desarrollado el carnaval durante los últimos años y sostuvo que la actividad se ha alejado de su carácter familiar y cultural.
“Mil Tambores hace años dejó de ser ese carnaval familiar y cultural que algunos todavía intentan vender. En cada versión hemos visto cómo la actividad termina asociada a desórdenes, consumo de alcohol y drogas, daños, incivilidades y barrios completos que deben soportar las consecuencias hasta altas horas de la madrugada”, afirmó.
El edil también planteó cuestionamientos respecto de los estándares exigidos a otros eventos que se realizan en la comuna, comparándolos con la situación de Mil Tambores.
“A cualquier productora que quiera realizar un evento en Valparaíso se le exige cumplir estándares de seguridad, sanitarios y de organización. Pero cuando se trata de Mil Tambores, pareciera que esos estándares se flexibilizan. ¿Por qué para unos sí y para otros no?”, sostuvo.
Vergara agregó críticas por la eventual venta informal de alcohol durante la actividad y afirmó que, a su juicio, existiría una diferencia de trato respecto de los comerciantes establecidos que deben cumplir con las exigencias legales para funcionar.
Finalmente, el concejal respaldó la decisión de la autoridad regional y sostuvo que Valparaíso puede desarrollar actividades culturales, pero bajo condiciones de seguridad y respeto hacia los residentes.
En tanto, el delegado presidencial hizo un llamado a la organización a modificar la forma de planificación para futuras versiones y planteó que el próximo año Mil Tambores sea presentado formalmente como un evento, permitiendo establecer con anticipación medidas de seguridad, sanitarias y de limpieza, e incluso evaluar una eventual colaboración pública.





