La iniciativa quedó lista para su promulgación luego de que el Senado aprobara por unanimidad, durante esta semana, el informe de la Comisión Mixta que resolvió las diferencias surgidas en la tramitación del proyecto.
De esta manera, el Parlamento dio luz verde a una normativa que busca instalar una política pública estructural en materia de cuidados, reconociendo formalmente una labor que, hasta ahora, había permanecido mayoritariamente invisibilizada. Durante el debate, senadores y senadoras de distintos sectores coincidieron en destacar la importancia de proteger y valorar tanto a quienes cuidan como a quienes reciben cuidados, subrayando además que la demanda en esta área seguirá aumentando en los próximos años.
En lo medular, el informe aprobado restableció lo planteado por el Senado respecto de las funciones de supervisión del sistema, incorporando responsabilidades concretas, reportes anuales y eventuales responsabilidades administrativas, con el objetivo de fortalecer la calidad de los servicios. Asimismo, se repuso la creación del Comité Interministerial de Desarrollo Social, Familia y Cuidados, instancia clave para la coordinación de las políticas públicas en la materia.
Durante la discusión también se advirtió sobre el acelerado envejecimiento de la población en Chile, proyectándose que hacia 2050 cerca de un tercio de los habitantes tendrá más de 60 años, en un contexto marcado además por una de las tasas de natalidad más bajas de la región. En ese escenario, se recalcó el carácter “invaluable” del trabajo de cuidado, que recae principalmente en mujeres, y la necesidad de abordarlo con un enfoque de derechos humanos.
Finalmente, junto con destacar que durante la tramitación se incorporó el concepto de autocuidado y se reforzó la importancia de la coordinación institucional, desde el Congreso se planteó el desafío de avanzar en el futuro hacia un reconocimiento económico de esta labor.





