DÍA DEL SOLDADO CONSCRIPTO Y ENTREGA DE ARMAS
EN EL REGIMIENTO N° 2 “MAIPO”

Cada 18 de mayo, el Ejército de Chile conmemora el “Día del Soldado Conscripto” con la realización de la “Ceremonia de Entrega de Armas” que busca reconocer y destacar la labor que realizan miles de jóvenes quienes cumplen con su Servicio Militar en todo el territorio nacional.

 

 

En el patio de honor del Regimiento N.° 2 “Maipo” se efectúo la ceremonia en homenaje al Día del Soldado Conscripto y Entrega de Armas de la Institución, ocasión que contó con la presencia del Comandante en Jefe de la II División Motorizada General de Brigada Sergio Gutiérrez Sepúlveda, quien fue acompañado por diversas autoridades de la región que quisieron ser parte de este importante momento en la vida militar que recién emprenden estos 124 jóvenes servidores de la Patria.

 

El General Gutiérrez inicio su discurso refiriéndose a la visión que tiene la Institución en esta fecha tan simbólica “el Ejército reconoce la labor y vocación de servicio de cada uno de sus soldados ya que son el pilar fundamental para el cumplimiento de las misiones constitucionales que se les han confiado a la Institución”, también destacó “el arma que reciben hoy  en forma oficial por parte de sus padres y sus comandantes es el arma que Chile les entrega como instrumento de paz, para sellar toda vuestra vocación de soldado”.

 

A continuación, se llevó a cabo la entrega de armas a tres soldados destacados durante la “fase de formación inicial del combatiente individual” (FFICI) siendo los soldados conscriptos Brian Alvear Surban, Nicolás Leal Ojeda y Talí Medina Cuevas quienes recibieron su arma a manos del General Gutiérrez, paralelamente el resto del contingente recibió su fusil a manos de sus padres y familiares.  

 

Por su parte, el soldado conscripto Alvear recalcó “Para mí es muy importante, porque el arma que recibí simbólicamente el día de hoy, es con la cual yo voy a defender a mi país y a mi familia que son mi pilar en esta vida, y eso me llena de emoción.”. 

 

Debemos recordar que esta fecha ha sido establecida por el Estado de Chile en un sentido homenaje a cada uno de los 45 camaradas que, el año 2005, fallecieron en los faldeos del Volcán Antuco y, en especial, a los 44 soldados conscriptos que cumplían con su Servicio Militar y que dejaron una profunda huella de dolor en ese fatídico día que inundó de dolor no solo al Ejército, sino que a todo un país.