Por primera vez en la historia de la Contraloría General de la República, una mujer ocupará su máxima autoridad: Dorothy Pérez Gutiérrez fue ratificada por el Senado con 46 votos a favor, 1 en contra y 2 abstenciones. Este hito marca un cambio en la institución a punto de cumplir un siglo desde su fundación.
Pérez, abogada de la Universidad de Chile y especialista en derecho administrativo y fiscalización, cuenta con una larga trayectoria en el organismo contralor, donde comenzó en un cargo técnico y llegó a ser Subcontralora. Su carrera y amplio conocimiento de la institución fueron elogiados en el Senado, donde senadores destacaron sus méritos profesionales y su papel clave para la modernización de la Contraloría. Sin embargo, la senadora Alejandra Sepúlveda expresó una postura crítica, argumentando que Pérez “no es la persona idónea” para el cargo, en parte debido a su conflicto con el excontralor Jorge Bermúdez, con quien llegó a tribunales.
Pérez asumirá oficialmente el rol con varios desafíos en la mira. Durante su gestión como contralora subrogante, destacó por su enfoque en el control de armas, auditorías a municipios en períodos de elecciones y revisiones en sectores críticos. Entre sus logros, está la auditoría a la Dirección General de Movilización Nacional (DGMN), donde detectó graves irregularidades en el sistema de control de armas, incluyendo certificados médicos emitidos por personas no cualificadas.
Otro aspecto de su gestión ha sido la “fiscalización a los fiscalizadores”: ordenó investigaciones a la Superintendencia de Electricidad (SEC) tras cortes de luz y a la Superintendencia de Salud por falencias en servicios críticos. Además, en octubre abrió un sumario al Consejo de Monumentos Nacionales por demoras en responder solicitudes de permisos, tema clave en la agilización de proyectos de inversión.
Su trayectoria también refleja un origen de esfuerzo: Pérez creció en una familia de trabajadores de Angol y se trasladó a Santiago a estudiar en el Liceo Miguel de Cervantes. Se define como una “hija de la educación pública” y ha mantenido una postura apolítica. En su vida privada, está casada con un mayor retirado de Carabineros y es madre de dos hijos.
Con su llegada a la Contraloría, Pérez promete seguir avanzando en temas de transparencia y buen uso de los recursos públicos, con la expectativa de mantener el rumbo de su antecesor y a la vez imprimir su sello propio en la institución.




