Los principales embalses de la Región de Valparaíso cerraron el invierno con un 42% de llenado en conjunto, alcanzando su mayor nivel de los últimos diez años y entregando un escenario favorable para la disponibilidad de agua durante los próximos meses.
El balance, dado a conocer tras el término del invierno, considera las reservas hídricas de la región y el aporte de las precipitaciones registradas durante este año. A esto se suma la acumulación de nieve en la cordillera, que también presenta niveles considerablemente superiores a los observados durante el mismo período de 2025.
Entre los principales registros destaca el embalse Los Aromos, que actualmente acumula 34,1 millones de metros cúbicos, equivalentes al 97% de su capacidad total, estimada en 35 millones de m³. La cifra posiciona a este reservorio como una de las principales reservas para enfrentar los meses de mayor demanda.
En esa línea, Alejandro Romero, gerente regional de Esval, destacó las condiciones actuales de las reservas y señaló que Los Aromos se encuentra “al 97% de su volumen total, con más de 34 millones de metros cúbicos acumulados”.
Asimismo, el Tranque La Luz, utilizado como reserva hídrica para los sectores de Placilla y Curauma, se encuentra completamente lleno, con 5,9 millones de metros cúbicos almacenados. Por su parte, el Lago Peñuelas supera los 16 millones de m³, alcanzando un 17% de su capacidad total, que llega a los 95 millones de metros cúbicos.
Además de las precipitaciones, otro de los factores que ha contribuido a mejorar las reservas corresponde a la infraestructura destinada a la gestión hídrica. Según explicó Romero, la conducción reversible Aromos-Concón permitió aportar cerca de 5 millones de m³ al embalse durante los meses de invierno mediante su recarga artificial.
A lo anterior se suma el trabajo coordinado entre autoridades, regantes y actores vinculados a la gestión de la cuenca del río Aconcagua. Al respecto, el representante de Esval sostuvo que esta labor ha permitido priorizar el consumo humano y avanzar en una administración integrada de los recursos disponibles.
Las condiciones también se reflejan en los registros de precipitaciones. Petorca acumula 241 milímetros de agua caída, mientras que San Felipe alcanza los 296 mm y Valparaíso llega a 356 mm, cifras que representan un superávit respecto de un año normal en estas localidades.
En tanto, la acumulación de nieve en la cordillera muestra una diferencia aún más marcada. En la estación de Portillo se registran actualmente 1.490 milímetros, muy por sobre los cerca de 400 mm que se contabilizaban a igual fecha del año pasado.
De acuerdo con Esval, el escenario actual permite proyectar un respaldo para el abastecimiento de las zonas urbanas durante el próximo verano y durante 2027. Romero señaló que las condiciones alcanzadas también responden a un proceso de varios años destinado a fortalecer las reservas y desarrollar infraestructura para enfrentar períodos de escasez hídrica.
En este contexto, la sanitaria informó que desde 2020 ha destinado más de $104 mil millones, entre inversiones y gastos, a iniciativas relacionadas con la sequía, infraestructura resiliente y medidas orientadas a fortalecer la seguridad hídrica de la región.





