Por Mónica Sepúlveda Vecina del cerro Monjas de Valparaíso
En un país donde la salud pública sigue siendo una herida abierta, con listas de espera interminables, hospitales colapsados y una atención primaria que sobrevive, la imagen del delantal médico adquiere un poder enorme. Representa vocación, confianza, servicio y autoridad moral. Pero también, cuando se usa fuera del contexto clínico, puede transformarse en un disfraz político.
Cada elección nos recuerda que la ética no solo se mide por lo que se dice, sino también por lo que se muestra. Cuando un candidato se viste con un delantal médico para hacer campaña, apela a una emoción profunda: la esperanza en quienes cuidan y sanan. Pero al hacerlo, se apropia de un símbolo que pertenece a la salud pública, no a la propaganda electoral.
El problema no es que existan médicos en política de hecho, la política necesita profesionales comprometidos con la vida y el bienestar, sino que algunos utilicen su uniforme como herramienta de marketing. En un país donde miles esperan por una atención médica digna, el delantal no debería ser un accesorio de campaña, sino un recordatorio del deber ético de no instrumentalizar el sufrimiento ajeno.
No es la primera vez que Chile discute este tema. En 2013, la entonces candidata presidencial y médico cirujana Michelle Bachelet reconoció entre risas que “una foto con delantal médico es grito y plata”, frase que quedó registrada en video.
Su comentario, aunque espontáneo, expuso una verdad incómoda: el poder simbólico del delantal médico en la política chilena.
Esa prenda blanca, asociada a la confianza y al conocimiento científico, se convierte fácilmente en un capital emocional, un recurso visual que transmite credibilidad sin necesidad de palabras.
Pero lo que en aquel momento pareció una anécdota de campaña hoy suena como una advertencia: el delantal puede ser tan eficaz como peligroso cuando se usa para obtener votos en lugar de sanar realidades.
Hace unos días, el presidente regional del Colegio Médico de Valparaíso, Ignacio de la Torre, fue categórico:
“En estos cuatro años, la salud, lejos de mejorar en cuanto a capacidad de atención, empeoró.”
Su diagnóstico no es retórico. De la Torre advierte sobre un estancamiento estructural en la red asistencial, hospitales que siguen sin construirse o funcionan a media máquina, profesionales sobrecargados y una gestión pública que no logra avanzar más allá de los anuncios.
En sus declaraciones, también señaló que la indolencia y negligencia del Minsal para resolver las necesidades sanitarias de la región es alarmante.
Y ahí radica la contradicción: mientras los hospitales esperan recursos y los pacientes esperan atención, algunos candidatos buscan votos vistiéndose con el mismo delantal que otros usan para enfrentar la crisis.
El delantal médico evoca respeto y confianza. Pero cuando se traslada a un escenario electoral, se convierte en un mensaje subliminal poderoso: “yo curo, yo cuido, confía en mí.”
Ese gesto, es éticamente cuestionable porque confunde lo clínico con lo político y traslada la autoridad científica a un terreno donde deberían primar las ideas, no las apariencias.
La salud pública en Chile no necesita más símbolos, necesita soluciones.
La atención digna no se consigue con fotos de campaña, se consigue con voluntad real.
Usar el delantal para sumar votos es una forma elegante de aprovechar la desesperanza de quienes hoy esperan atención.
En un país que atraviesa crisis sanitarias profundas, los gestos importan.
Si la medicina enseña el valor del juramento hipocrático de no dañar, la política debiera aprender que usar un símbolo ajeno en un contexto de dolor también hiere.
Porque mientras los candidatos buscan proyectar empatía con batas, miles de médicos reales siguen batallando sin recursos, sin horas de descanso y sin soluciones estructurales.
La salud no es un escenario de marketing, ni el delantal un accesorio.
Si algo nos enseña esta discusión y aquella frase que alguna vez fue “grito y plata” es que la confianza pública se construye con coherencia, no con disfraces.





