La decisión de suspender las clases en establecimientos de la Región de Valparaíso debido al sistema frontal continúa generando reacciones. Esta vez fue la Asociación de Centros Generales de Madres, Padres y Apoderados de la Educación Pública de Valparaíso la que emitió una declaración pública en la que manifestó su malestar por la forma en que la autoridad gestionó y comunicó la medida.
En el documento, la organización aclaró que no cuestiona la suspensión de clases como medida de protección para los estudiantes, sino la falta de anticipación con la que fue anunciada. A juicio de los apoderados, los antecedentes meteorológicos y las afectaciones que ya presentaba la región permitían prever un escenario complejo, por lo que estiman que la decisión debió informarse con varias horas de antelación para evitar incertidumbre entre las familias. Asimismo, solicitaron que las autoridades expliquen los criterios utilizados y adopten una mejor planificación frente a futuros eventos climáticos.
La demora en la comunicación también provocó complicaciones durante la jornada, ya que varios estudiantes alcanzaron a llegar a sus establecimientos educacionales antes de que se confirmara la suspensión de clases. Posteriormente, numerosos apoderados debieron regresar a los colegios para retirar a sus hijos, lo que generó desorganización y dificultades para quienes ya se encontraban en sus lugares de trabajo o habían reorganizado sus actividades.
Las críticas también encontraron respaldo en parlamentarios de la zona. El diputado Andrés Celis sostuvo que «la seguridad de nuestros estudiantes y de las familias debe ser siempre la prioridad, por eso la suspensión de clases fue una medida que correspondía adoptar frente a las condiciones climáticas que enfrentábamos».
Sin embargo, agregó que «también tenemos que hacernos cargo de la inquietud de muchos padres, trabajadores y comunidades educativas que requieren información con mayor anticipación para poder organizarse. En Valparaíso hemos vivido en los últimos años distintas emergencias y sabemos que la coordinación es clave. Lo que debemos buscar es que cada decisión llegue acompañada de una comunicación oportuna, porque detrás de cada anuncio hay personas que necesitan certezas para enfrentar de mejor manera estas situaciones».
Por su parte, el diputado Jorge Brito fue más crítico con el momento en que se comunicó la suspensión. «Es inaceptable que avisen cuando los niños ya llegaron a la escuela de que se suspenden las clases; produce el efecto exactamente contrario del que se busca. Esperamos que el anuncio para el día de mañana ocurra a una hora prudente el día de hoy, de lo contrario las autoridades a cargo están de más», afirmó.
La suspensión de clases fue decretada en medio del sistema frontal que afecta a la Región de Valparaíso, donde las intensas lluvias, fuertes vientos y diversas emergencias han obligado a las autoridades a adoptar medidas preventivas para resguardar a la comunidad educativa.





