Un total de 27 exfuncionarios del Servicio de Salud Viña del Mar–Quillota (SSVQ) acusan un grave incumplimiento en el pago del incentivo al retiro, beneficio que debió ser cancelado el 30 de septiembre de 2025, pero que, a casi seis meses de su desvinculación, aún no ha sido entregado. La situación afecta principalmente a trabajadores jubilados de hospitales de baja complejidad, quienes hoy solo perciben pensiones que en promedio no superan los $190.000 mensuales, insuficientes para cubrir sus gastos básicos.
Según los afectados, este retraso es inédito, ya que históricamente los pagos se efectuaban dentro del mes siguiente al egreso. Pese a las consultas realizadas, aseguran que no han recibido respuestas claras por parte del organismo ni información oficial sobre una fecha de pago.
Testimonios de los afectados
La exfuncionaria Jaqueline González Martínez, quien trabajó 40 años en el Hospital Geriátrico, relató que decidió acogerse al retiro luego de que el SSVQ le asegurara que existían recursos disponibles para el bono. “Me retiré confiada en esa información y organicé mi jubilación considerando el incentivo. Sin embargo, llegó la fecha comprometida y el dinero no apareció. Averigüé y figurábamos como pagados, aunque nunca recibimos nada. Esto me provocó una crisis de pánico, porque mi situación económica es muy difícil”, expresó.
Por su parte, Gabriela María González Maldonado, exfuncionaria del Hospital Geriátrico La Paz de la Tarde de Limache, afirmó que incluso fueron citados al banco bajo la premisa de que los depósitos estaban realizados. “Fui con esperanza, pero al llegar me dijeron que no había ningún pago. Desde entonces nadie nos explica lo ocurrido. Ese dinero era fundamental para cubrir deudas y servicios básicos. Hoy simplemente no tengo cómo enfrentar mis gastos”, señaló.
En tanto, Juan Francisco A. Guerrero, ex trabajador del Hospital Santo Tomás de Limache, explicó que tras recibir el cupo del incentivo al retiro presentó su renuncia en febrero de 2025, fijando su salida para el 1 de julio. Sin embargo, al término del plazo legal, tampoco obtuvo el pago. “Recibimos un correo diciendo que había ‘algunos problemas’, pero jamás se detalló nada. Muchos dependíamos de ese dinero para cumplir compromisos financieros. Esto es un atropello a nuestra dignidad”, indicó.
Los tres exfuncionarios coinciden en que la situación ha generado profunda angustia emocional y económica, además de una sensación de abandono institucional. Señalan que los retrasos han derivado en cobranzas, intereses y procesos judiciales, sin que exista fecha cierta para recibir el beneficio.
Denuncia de FENATS Unitaria Valparaíso
A esta situación se sumó la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud (FENATS) Unitaria de Valparaíso, que denunció públicamente el incumplimiento a través de su dirigente, Nelson Lemus Astudillo. Según señaló, el SSVQ ha atribuido el retraso a que el decreto presupuestario que transfiere los recursos aún estaría en trámite en la Dirección de Presupuestos (Diprés).
Sin embargo, Lemus sostuvo que dicha explicación es insuficiente, ya que, según un oficio de Diprés del 28 de octubre, FONASA ha solicitado los fondos en tres oportunidades y la tramitación sigue pendiente. Calificó el proceso como una “ineficiencia burocrática vergonzosa” que vulnera los derechos de funcionarios que dedicaron décadas al servicio público.
Exigen pago inmediato
FENATS exige al Ministerio de Salud y a Diprés liberar los recursos de forma inmediata y ordenar el pago del bono antes de que finalice noviembre. Asimismo, los trabajadores piden que se esclarezca por qué solo los hospitales de baja complejidad quedaron fuera del proceso, pese a que los recursos se encontraban contemplados desde el año anterior.
Mientras tanto, los afectados insisten en que seguirán visibilizando su situación, pues —afirman— no pueden continuar enfrentando deudas, gastos médicos y necesidades básicas sin el apoyo comprometido.





