Un hombre de 61 años fue arrestado por personal de Carabineros tras ser acusado de protagonizar un grave episodio de violencia intrafamiliar, luego de ingresar de manera violenta al domicilio de su expareja y agredirla físicamente durante la madrugada.
El procedimiento policial se registró cerca de las 02:00 horas en el sector Los Laureles, en la comuna de Limache, luego de que una mujer de 60 años denunciara haber sido atacada al interior de su vivienda.
De acuerdo con los antecedentes recopilados, la víctima mantenía una relación sentimental con el imputado desde hace aproximadamente seis meses. Sin embargo, durante la madrugada, el sujeto —en evidente estado de ebriedad— escaló la reja del inmueble para ingresar sin autorización, instancia en la que la agredió con golpes de puño.
Asimismo, se informó que el individuo portaba un arma blanca tipo cuchillo, la cual fue incautada posteriormente por Carabineros. No obstante, dicho elemento no habría sido utilizado directamente durante la agresión.
Tras el ataque, el imputado se dio a la fuga a bordo de su vehículo particular, situación que permitió a la víctima salir del domicilio y trasladarse hasta un recinto asistencial para recibir atención médica. Posteriormente, personal policial tomó conocimiento del hecho e inició las diligencias para dar con su paradero.
Al respecto, el teniente Christopher Valdebenito, de la 3ª Comisaría de Limache, indicó que “se realizaron las diligencias correspondientes para ubicar a esta persona, logrando su detención posteriormente”. Cabe señalar que el sujeto, de nacionalidad chilena, no registra antecedentes penales previos.
Finalmente, el detenido fue puesto a disposición del Ministerio Público y pasó a control de detención durante la jornada de este domingo en el Juzgado de Garantía de Limache.
En la instancia, enfrentó cargos por violación de morada violenta en contexto de violencia intrafamiliar, amenazas y lesiones menos graves agravadas en VIF. Fiscalía fijó un plazo de investigación de 90 días y decretó como medida cautelar la prohibición absoluta de acercarse o contactar a la víctima mientras se desarrolla el proceso judicial.





