Japón ha emitido una alerta por la alta probabilidad de un terremoto de gran magnitud en los próximos días, tras un sismo de 7.1 que sacudió la isla de Kyushu.
Las autoridades temen que este evento esté relacionado con el esperado “megaterremoto de la fosa de Nankai”, que podría ser devastador. El primer ministro japonés, Fumio Kishida, ha cancelado un viaje para centrarse en la respuesta del gobierno y ha instado a la población a estar preparada para posibles réplicas y tsunamis.





