Madre lleva más de una década esperando respuestas por su hijo desaparecido en Viña del Mar

A más de una década de su desaparición, la familia de Víctor Gonzalo Vásquez Patterson continúa sin respuestas sobre su paradero y mantiene activas las gestiones para que el caso siga siendo investigado.

El joven fue visto por última vez en abril de 2013, en la comuna de Viña del Mar, luego de retirarse de una reunión familiar en el sector de Forestal Alto tras recibir una llamada telefónica y anunciar que se dirigiría a un encuentro posterior en Valparaíso.

Desde entonces, su rastro se perdió por completo. Su madre, Gisselle Patterson, sostiene que con el paso de los años la incertidumbre se ha vuelto aún más difícil de sobrellevar y afirma que aún existen diligencias pendientes. Según su relato a la Estrella de Valparaíso, su hijo tenía 25 años al momento de desaparecer y nunca volvió a comunicarse con su entorno tras salir de ese encuentro familiar.

Respecto de las hipótesis, la mujer descarta que se haya tratado de una desaparición voluntaria o de un suicidio, y asegura que su hijo fue asesinado. En ese contexto, indicó al mismo medio antes mencionado que su expareja —quien tenía antecedentes policiales y estuvo en prisión— habría recibido información en la cárcel que apuntaba a que el cuerpo estaría enterrado en las cercanías del estero Marga Marga, versión que ha sido parte de las líneas investigativas consideradas en el proceso.

Desde el Ministerio Público, la fiscal jefe de Viña del Mar, Vivian Quiñones, explicó que desde la denuncia original se han desarrollado múltiples diligencias, incluyendo excavaciones y búsquedas realizadas entre 2013 y 2014, además de consultas a registros del Servicio Médico Legal y hospitales, sin resultados positivos en ese período. Posteriormente, en marzo de 2014, se efectuaron rastreos en un sector de San Roque, específicamente en unos pozos señalados por la familia.

La persecutora agregó que en 2019 se reactivó la investigación en base a nuevos antecedentes aportados por el entorno del joven, incluyendo un croquis que indicaba un posible punto de interés en el estero Marga Marga, cerca del puente Lusitania. A partir de esa información, en mayo de 2024 se concretaron nuevas excavaciones en el lugar, las que concluyeron sin hallazgos de restos humanos, encontrándose únicamente restos de origen animal y desechos.

Paralelamente, la fiscalía informó que se han realizado peritajes de cotejo de ADN entre los familiares del joven y los registros del Servicio Médico Legal, y que la causa se mantiene con diligencias vigentes, a la espera de que nuevos antecedentes permitan abrir otras líneas de investigación o retomar búsquedas en nuevos puntos de interés.