Sofía, una valiente madre de 32 años, enfrenta una batalla desgarradora contra el cáncer cervicouterino terminal, agravada por una cadena de negligencia médica en el sistema de salud. Su historia es un llamado urgente a la acción y a la solidaridad.
Desde el 2013, cuando fue diagnosticada con cáncer cervicouterino, Sofía ha experimentado un calvario médico que incluye errores en el diagnóstico, retrasos en el tratamiento y falta de atención a sus síntomas. A pesar de su insistencia en la necesidad de una operación para extirpar el cáncer, los médicos argumentaron protocolos inflexibles, dejándola sin la atención necesaria.
La situación empeoró cuando se descubrió una metástasis que se extendió a su colon, recto y ganglios linfáticos, áreas que, según Sofía, fueron ignoradas por el equipo médico. A medida que su enfermedad avanzaba, los dolores se intensificaban, pero el Hospital de Quilpué, donde recibía tratamiento, no pudo proporcionarle alivio adecuado.
El diagnóstico de una fístula, junto con la imposibilidad de iniciar la quimioterapia debido al riesgo de envenenamiento, ha sumido a Sofía en una situación desesperada. A pesar de sus súplicas y la difusión viral de su historia en redes sociales, su acceso a tratamientos alternativos, como la inmunoterapia, sigue siendo una lucha debido a sus limitaciones económicas.
La negligencia médica que ha enfrentado Sofía ha devastado no solo su vida, sino también la de sus tres hijos y su familia. Con el temor de no sobrevivir hasta el próximo año, su último deseo es que su historia se haga viral para que las autoridades tomen medidas y se le brinde la ayuda que necesita desesperadamente.
“(…) Lo hice viral por Facebook, está viral en Tik Tok, en todos lados. Millones de personas han compartido mi vídeo. Yo pido ayuda para poder hacerme una inmunoterapia y durar unos cinco añitos más para mis hijos porque no tengo los recursos”, señaló Sofía en el medio Alerta Noticias Valparaíso.
“Necesito que el Hospital de Quilpué se haga cargo de lo que me hicieron, desde que me hicieron los conos, me dejaron totalmente destruida, destruyeron mi vida, mi hijo sufre, mi familia llora, mi madre llora porque me voy a morir, porque tengo dolores horribles”, culminó Sofía tras ser consultada al respecto.
El caso de Sofía resalta las brechas en el sistema de salud que dejan a los más vulnerables desamparados y subraya la urgencia de reformas que garanticen una atención médica equitativa para todos, independientemente de su situación económica. Mientras tanto, su lucha continúa mientras espera un milagro que le permita vivir unos años más junto a sus seres queridos.





