La sexta versión del Estudio de Condiciones Carcelarias 2019 del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) constató ocupación máxima, extensiones de encierro de más de 17 horas, además de falta de agua y plagas al interior de las cárceles de la región de Valparaíso. El documento evalúa el cumplimiento de los estándares de derechos humanos de las personas privadas de libertad y plantea los ámbitos que se deben mejorar.
El informe detalla la situación en ocho recintos penitenciarios de la Región de Valparaíso: Los Andes, San Antonio, San Felipe, Casablanca, Limache, Petorca, Quillota y Valparaíso. Excepto por el Complejo Penitenciario (CP) de Casablanca, el resto de los establecimientos muestra una población penal que excede la capacidad. El Centro de detenciones preventivas de Petorca exhibe un 200% de ocupación, seguido por los recintos de Limache (195,2%) y Quillota (166,5%).
Por otro lado el Centro Penitenciario de Valparaíso, es el más poblado de la región, con 2.613 personas privadas de libertad, teniendo una ocupación del 140,2%. Sobre el 140% de ocupación se considera en un nivel de hacinamiento crítico.
En el informe se expone que el CP Valparaíso tiene además uno de los lapsos más extensos de encierro de las personas: se inicia a las 15 horas y concluye a las 8.45 del día siguiente; es decir 17 horas. A eso se añade que durante las horas de encierro “no hay acceso a agua directamente de la red, por lo que quienes ocupan las celdas deben mantener botellas con agua al interior de las celdas para abastecerse”.
En Valparaíso, Quillota y Los Andes también se constató la existencia de plagas. En el primero de ellos se trata de ratones, vinchucas y chinches.





