El 17 de febrero de 1986 ocurrió una de las peores catástrofes en la historia ferroviaria de nuestro país. A las 19:45 horas de ese día, chocaron de frente dos trenes que iban a una velocidad de entre 70 a 80 Km por hora.
El motivo del accidente:
Se encontraba operativa una línea férrea por donde ambos automotores debían circular, lo que significaba, que un tren pasaba y el otro debía esperar su turno. Que sólo una vía estuviera operativa, fue producto de que meses antes del accidente, el puente Queronque fue punto de un atentado terrorista. Y como si esto fuera poco, ese mismo 17 de febrero de 1986, aproximadamente las 18:00 horas, se robaron las líneas de cobre que permitían la comunicación telefónica entre las estaciones de Limache y Peña Blanca, por ende, prácticamente la comunicación se tenía que hacer desde un teléfono público.
El expreso AES-16 con destino a Santiago, se encontraba detenido en la estación de Peña Blanca y el automotor que venía desde Los Andes con dirección Valparaíso, el AES-9, hacía lo mismo en la estación de Limache. Es en este punto que se comete un grave error humano, ya que por una descoordinación, a ambos ferrocarriles se les da luz verde para avanzar.
A las 19:45 horas vino la tragedia, ambos trenes se encontraron de frente en una curva, hoy bautizada, como la curva de la muerte. Lo que se vivió en el lugar, se podría definir como una carnicería, personas mutiladas, atrapadas entre los fierros de los vagones pidiendo ayuda a gritos. Los vecinos del lugar fueron los primeros en llegar a prestar ayuda, los hospitales de la región colapsaron con la cantidad de heridos. El saldo oficial entregado producto de esta tragedia, fue de 58 fallecidos y 510 heridos.
Sin embargo, muchos testigos aseguran que esas cifras no son reales. Según las personas que llegaron al lugar cuando ocurrió el choque, serían alrededor de 120 fallecidos y que, por parte del gobierno de la época, se habría manipulado la información.
La justicia determinó que dos funcionarios de la empresa de ferrocarriles eran los responsables, los cuales pagaron con 3 años de cárcel cada uno.
Esta historia la publicamos con el mayor de los respetos y si vas a comentar te pedimos lo mismo, por respeto a las víctimas y sus familias.





