Región de Valparaíso tendría cerca de 150 residencias irregulares para adultos mayores

La creciente demanda por cuidados de larga estadía para personas mayores ha dejado en evidencia un importante déficit en la Región de Valparaíso. De acuerdo con un catastro realizado por la Fundación de Adultos Mayores Chile (Famchi), en la zona existirían cerca de 150 residencias que operan sin autorización sanitaria, una cifra similar a la de establecimientos que sí cumplen con la normativa vigente.

Según consignó un reportaje en La Estrella de Valparaíso, la región cuenta con 152 Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (Eleam) autorizados, distribuidos en distintas comunas. Sin embargo, la oferta resulta insuficiente para responder al acelerado envejecimiento de la población y a la creciente necesidad de cuidados permanentes, situación que ha favorecido la aparición de hogares informales.

Desde Famchi advierten que no existe un registro oficial de estas residencias irregulares, aunque estiman que la mayoría funciona en sectores urbanos y periurbanos, al interior de viviendas particulares y con escasa visibilidad. Según la organización, muchos de estos recintos surgen como respuesta a la falta de alternativas para las familias, más que como emprendimientos formales.

A ello se suma que el único Eleam público administrado por Senama en la región, ubicado en Playa Ancha, mantiene sus 70 cupos ocupados y una lista de espera que supera el centenar de personas. En tanto, otros establecimientos autorizados también registran alta demanda, dificultando el acceso a una plaza para quienes requieren atención de larga estadía.

En este contexto, las autoridades sanitarias recuerdan que los Eleam deben cumplir una serie de exigencias relacionadas con infraestructura, personal capacitado y condiciones de seguridad e higiene. En caso de detectar irregularidades, la Seremi de Salud puede iniciar procesos de fiscalización e incluso decretar la prohibición de funcionamiento cuando se constate un riesgo para los residentes.

No obstante, desde Senama y organizaciones vinculadas al cuidado de personas mayores coinciden en que el desafío va más allá de las sanciones. Plantean que, junto con fortalecer las fiscalizaciones, es necesario ampliar la oferta de residencias, apoyar la regularización de aquellos hogares que puedan cumplir con los estándares exigidos y avanzar en políticas públicas que respondan al acelerado proceso de envejecimiento que vive la Región de Valparaíso y el país.