Una serie de errores y omisiones permitieron que Alberto Carlos Mejía, sicario de nacionalidad venezolana acusado del asesinato del empresario conocido como el “Rey de Meiggs”, escapara de Chile solo dos días después de ser liberado. Su huida, ahora bajo investigación, expuso una preocupante cadena de irregularidades.
Todo comenzó el 9 de julio, cuando Mejía —quien usaba una identidad falsa bajo el nombre de Osmar Ferrer— fue formalizado junto a otros dos ciudadanos venezolanos, todos vinculados a la organización criminal Tren de Aragua. Tras la audiencia, el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago decretó prisión preventiva. Sin embargo, un error de tipeo en la resolución provocó que horas más tarde se emitieran documentos contradictorios, incluyendo uno que ordenaba su libertad.
Pese a las advertencias posteriores, pasadas las 20:00 horas del 10 de julio, Mejía fue liberado. Días después, peritajes de Interpol confirmarían su verdadera identidad tras revisar sus huellas dactilares, mientras la Fiscalía Occidente inició una investigación para determinar si existió algún delito en la cadena de decisiones que permitió su liberación. Cabe señalar que, en ese contexto habría sido visto por una mujer en la comuna de Quilpué.
Al día siguiente, el 11 de julio, según consignó Radio Bío Bío, Mejía viajó rumbo al norte del país, pagando cerca de 2,5 millones de pesos a un conductor de aplicación para llegar hasta Iquique. Tras una breve estadía, continuó su desplazamiento hacia Arica.
Fue en este punto donde el relato del taxista Mauricio, quien lo trasladó desde el terminal hasta la frontera, reveló nuevos detalles. Según relató en una entrevista en Chilevisión Noticias, Mejía se mostró confiado durante el viaje, ocultando un tatuaje con una chaqueta y jactándose de haber estado preso en Estados Unidos. “Desde el primer momento noté que ocultaba algo, pero no sabía quién era”, comentó el conductor.
Más aún, el taxista aseguró que Mejía pasó un control militar antes de cruzar a Perú. Según su versión, normalmente quienes intentan salir ilegalmente del país son dejados antes del complejo fronterizo, pero en esta ocasión el grupo, incluido Mejía, cruzó a pie hasta el sector fiscalizado. “De que lo controlaron, lo controlaron. Dos personas fueron devueltas, pero él logró pasar”, relató.
Finalmente, el 12 de julio, apenas 48 horas después de haber sido liberado, Alberto Mejía cruzó la frontera por un paso no habilitado en la zona de Chacalluta, según reportes policiales. Actualmente es buscado por Interpol tanto en Chile como en el extranjero, mientras que las Fiscalías Oriente y Occidente, junto a Carabineros y la PDI, trabajan para esclarecer responsabilidades y dar con su paradero.





