La región de Valparaíso se encuentra en alerta ante la llegada de fuertes lluvias que podrían exacerbar la situación de los edificios afectados por socavones en Reñaca, Viña del Mar, generando preocupación entre los residentes y autoridades.
Los edificios Kandinsky y Miramar aún permanecen inhabitables debido a los daños causados por los socavones, mientras que el edificio Santorini, que fue evacuado anteriormente, permitió el retorno de sus residentes el mes pasado.
El meteorólogo Alejandro Sepúlveda advirtió en Meganoticias que se esperan entre 20 y 40 milímetros de lluvia en la zona de las dunas, con una intensificación prevista durante la tarde. La frecuencia horaria de la lluvia, de dos a tres milímetros por hora, plantea preocupaciones adicionales sobre la estabilidad de la infraestructura.
Sepúlveda destaca que los socavones se encuentran dentro del punto de máxima lluvia, lo que aumenta el riesgo de nuevos colapsos y deslizamientos de tierra. Además, señala que la duna ya ha comenzado a ceder, lo que podría provocar la aparición de socavones en otras áreas circundantes.
Ante esta situación, se intensifican los esfuerzos de mantenimiento y reparación de la infraestructura afectada, pero la incertidumbre persiste sobre si estas medidas serán suficientes para hacer frente al impacto de las lluvias intensas en un corto período de tiempo.





