Residentes del cerro Ramaditas de Valparaíso han manifestado su frustración ante la respuesta de la empresa ESVAL luego de una rotura de matriz que afectó a más de 30 viviendas. Según los vecinos, el evento, ocurrido el pasado 6 de septiembre, provocó graves daños estructurales a sus hogares, los cuales no han sido atendidos de manera adecuada.
En una declaración, Aracely Mella, vecina afectada expresó: «Nosotros fuimos parte de esa rotura, ocasionando un daño a nuestras viviendas. Hasta la fecha no hemos tenido solución alguna, solamente una indemnización que no aceptamos». Los residentes señalan que la propuesta de compensación de ESVAL incluye una suma que consideran insuficiente para cubrir los costos de reparación de sus propiedades, algunas de las cuales han quedado inhabitables.
La situación se agrava, según relatan, por la pérdida de herramientas de trabajo, días laborales y el daño emocional que han sufrido las familias afectadas. «Es inhumano. Nos dan una miseria de indemnización, ofreciendo un millón de pesos cuando solo la reparación de los pilares de las casas cuesta mucho más», enfatizó la afectada, agregando que el riesgo de derrumbe de varias viviendas persiste, especialmente ante posibles movimientos sísmicos.
Los afectados también denunciaron la falta de empatía por parte de ESVAL, quienes, según cuentan, los presionaron para firmar documentos que no esclarecían el alcance real de la indemnización. Además, señalaron que tras el incidente, la situación se agravó cuando otras propiedades fueron afectadas por la entrada de aguas servidas, lo que ha provocado serios problemas de salubridad en la zona.
«Estamos prácticamente abandonados, sin solución concreta y con nuestras casas en el aire, con socavones debajo. ESVAL no se ha hecho cargo de manera responsable», concluyó Aracely
Los vecinos de Ramaditas hacen un llamado urgente a las autoridades locales y a la comunidad para que los apoyen en su demanda de una indemnización justa y la reconstrucción de sus hogares.





