Las víctimas cuestionaron la asistencia recibida tras el delito y aseguraron que debieron conseguir por sus propios medios las grabaciones de seguridad. Por su parte, la Fiscalía confirmó que las imágenes no permitieron identificar al responsable.
Dos turistas estadounidenses denunciaron el robo de dos maletas con pertenencias personales y joyas, avaluadas en aproximadamente 32 mil dólares, en Valparaíso. Ante la falta de avances que perciben en la investigación, una de las afectadas solicitó asistencia a la Embajada de Estados Unidos en Chile para conocer el estado de las diligencias y recibir orientación sobre el proceso judicial.
El hecho ocurrió el pasado 29 de septiembre, cerca de las 12:44 horas, en calle Blanco, donde las visitantes estacionaron su vehículo. Según relató una de las víctimas, un cuidador de autos se acercó para advertirles que «no dejaran objetos de valor a la vista», recomendándoles guardar una maleta en el portaequipajes. Sin embargo, al regresar aproximadamente 45 minutos después, descubrieron que sus pertenencias habían sido sustraídas.
Posteriormente, las afectadas consiguieron grabaciones de cámaras de seguridad de un establecimiento cercano, las cuales mostrarían a un sujeto vestido con una chaqueta blanca merodeando el automóvil, interactuando con el cuidador y retirando las especies desde el vehículo.
En ese contexto, la denunciante manifestó sus sospechas respecto de una eventual vinculación entre ambos individuos. No obstante, la Fiscalía precisó que el análisis de las imágenes no permitió establecer antecedentes suficientes para presumir la participación del cuidador en el delito, aunque Carabineros realizó un control de identidad y registró fotográficamente su vestimenta.
Asimismo, el Ministerio Público explicó que las grabaciones tampoco permitieron identificar claramente el rostro del autor del robo, debido a la baja calidad de los registros y la distancia entre las cámaras y el vehículo afectado.
Por otra parte, una de las turistas cuestionó la asistencia policial recibida, asegurando que fueron ellas quienes localizaron las cámaras, contactaron a los establecimientos comerciales y gestionaron la entrega de los videos a Carabineros.
Ante esta situación, la ciudadana estadounidense solicitó orientación a su embajada para conocer el avance de la investigación y las alternativas de asistencia jurídica disponibles. Finalmente, desde la Fiscalía informaron que, tras las primeras diligencias, la causa fue derivada a la Fiscalía Local de Valparaíso para continuar con las indagaciones.





