El 28 de noviembre del 2022, la policía detuvo a una adolescente venezolana que era explotada sexualmente en Santiago, lo que desencadenó una investigación que reveló una trama de crimen organizado, trata de personas y corrupción policial.
Funcionarios de la PDI fueron implicados por colaborar con la organización criminal, proporcionando información sobre procedimientos policiales y el paradero de las víctimas a cambio de dinero.
La organización estaba dirigida por Yariel Ulloa López, quien también utilizaba una peluquería como fachada para lavar dinero. La célula del Tren de Aragua tenía una estructura jerárquica definida y cobraba impuestos a otras bandas dedicadas a la explotación sexual en la Plaza de Armas.
La investigación continúa, y se teme que haya más funcionarios policiales implicados en la organización.




