Un carabinero que formaba parte de la comitiva presidencial ha sido retirado de su puesto después de que se descubriera su participación en un polígono de tiro ilegal dirigido por un exmilitar venezolano. Actualmente, más de 20 agentes de uniforme se encuentran bajo investigación por asistir a este lugar.
La institución de Carabineros ha iniciado una investigación interna en paralelo a la investigación penal llevada a cabo por el Ministerio Público. El polígono de tiro, conocido como «V-Raptor», ubicado en la comuna de Quilicura, se hizo popular a través de las redes sociales y el «boca a boca». Aunque en un principio atrajo principalmente a civiles, también se descubrió la presencia de agentes de Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI) que, además de cumplir con sus deberes oficiales, acudían al lugar.
El propietario del polígono, un exmilitar venezolano llamado Juan Pablo Ruiz, alias «El Vengador», se encuentra bajo custodia luego de ser formalizado por la Fiscalía Centro Norte y la PDI en relación con presuntos delitos de tráfico de armas y municiones.
Durante el allanamiento realizado por la PDI, se identificó a 16 carabineros que estaban practicando con sus armas en el polígono. Estos carabineros provenían de diferentes divisiones de la institución, incluyendo la Escuela de Suboficiales de Carabineros, el Grupo de Adiestramiento Canino y el departamento antidrogas, entre otros. Cada uno de ellos portaba su arma reglamentaria.
Además de los individuos presentes en el momento del allanamiento, la Fiscalía Centro Norte y la PDI también accedieron a los registros del polígono para identificar a aquellos que asistieron con regularidad. Durante el proceso, se mencionó el nombre de un teniente de Carabineros que formaba parte de la escolta del Presidente Gabriel Boric.
En su declaración, «El Vengador» afirmó que había decidido ofrecer cursos gratuitos a los funcionarios policiales de Carabineros y la PDI debido a la necesidad de capacitación en el manejo de armas de fuego. Según sus palabras, muchos funcionarios no tenían la oportunidad de entrenar regularmente en sus instituciones. Se reveló que un escolta presidencial de Carabineros había asistido a uno de estos cursos gratuitos, ya que tampoco tenía la posibilidad de practicar el tiro de manera frecuente en su institución.
Estos hechos generaron dudas en Carabineros, quienes, durante su propia investigación administrativa, confirmaron la participación de un escolta presidencial en el caso. Como resultado, se tomó la decisión de retirarlo del equipo encargado de la protección del Presidente. Carabineros explicó que, debido al perfil técnico y la rigurosidad requerida para desempeñar tareas de escolta, el oficial fue transferido y ya no forma parte de la dotación de la Escolta Presidencial, que depende del Departamento de Protección de Personas Importantes (PPI) de Carabineros.
El carabinero removido transmitió a sus superiores desde el Palacio de La Moneda que asistió al club de tiro en mayo y que no sabía que era ilegal. Además, explicó que asistió como civil y por cuenta propia después de ver la oferta en redes sociales. Sin embargo, la institución advierte que las prácticas oficiales de la escolta y de todos los carabineros se llevan a cabo exclusivamente en los polígonos oficiales de la institución. Según los carabineros que participaron en estos cursos, lo hicieron como civiles y no como miembros de la institución.
Según las declaraciones del principal imputado, el curso gratuito solo estaba disponible para miembros de las fuerzas policiales, lo que significa que solo carabineros y detectives podían acceder a este «beneficio».
Las fuentes del caso también señalan que si los asistentes acudieron como civiles o por cuenta propia, no deberían haber recibido ese beneficio gratuito. Esta última cuestión también está siendo investigada tanto por el Ministerio Público como por Carabineros en el ámbito de la investigación administrativa.




