Fiscal revela detalles de la brutalidad detrás del Tren de Aragua en Concepción: La esclavitud sexual

Fiscal revela detalles de la brutalidad detrás del Tren de Aragua en Concepción: La esclavitud sexual

En una entrevista exclusiva con la Unidad de Investigación de BioBioChile, el fiscal Patricio Aravena profundizó en la brutalidad que se esconde detrás de la línea de negocios más rentable del Tren de Aragua en la ciudad de Concepción: la esclavitud sexual. Aravena, quien lideró la investigación que llevó a la desarticulación de esta célula criminal, reveló detalles impactantes sobre el modus operandi del grupo y la situación de las víctimas.

El fiscal Aravena destacó que, en el contexto de una organización como el Tren de Aragua, los métodos de intimidación son tan efectivos que no es necesario utilizar grilletes para someter a las víctimas. En total, se estima que al menos 14 mujeres fueron víctimas de esta célula, liderada por Luis Franco y su pareja Mary Colmenares, conocida como tiktoker.

Las mujeres eran explotadas sexualmente en un domicilio ubicado en Aníbal Pinto, donde el grupo criminal las vigilaba constantemente a través de un circuito cerrado de cámaras. Además de obligarlas a mantener relaciones sexuales sin protección, las víctimas no tenían elección en la selección de clientes ni en los horarios de atención. Todo era controlado por quienes las trajeron a Chile a través del desierto.

El fiscal explicó que las víctimas de este delito a menudo no se reconocen a sí mismas como tales y, incluso cuando lo hacen, el miedo generado por el contexto de las organizaciones criminales las lleva a temer por su integridad física o su vida.

La investigación se inició a partir de antecedentes relacionados con el arriendo de habitaciones para mujeres que eran explotadas sexualmente. Los primeros detenidos fueron Carlos Tulcán y su pareja Josette Rosales, lo que permitió identificar a Luis Felipe Franco Ceballos como uno de los principales involucrados en la red de trata. Las denuncias iniciales provinieron de personas que se identificaron como víctimas, pero no estaban directamente vinculadas a la organización.

Aravena subrayó las dificultades para investigar este tipo de delitos, ya que las víctimas suelen tener miedo de denunciar debido al temor a represalias y a la falta de reconocimiento de su situación. También destacó la importancia de entender que el delito de trata de personas puede cometerse de diversas formas, no solo a través del engaño, sino también mediante la coacción y la violencia.

El fiscal hizo hincapié en que si bien es posible hablar de esclavitud sexual en este caso, es importante tener cuidado al simplificarlo, ya que las restricciones impuestas a las víctimas no siempre son físicas. La restricción de libertad, la falta de control sobre su propia actividad sexual y la imposibilidad de tomar decisiones son algunas de las formas de sometimiento que reflejan la esclavitud moderna.

Sobre la presencia del Tren de Aragua en Concepción, Aravena señaló que no hay condiciones particulares en la ciudad que expliquen su elección como base de operaciones.