Además, decidieron oficiar directamente al director del SEA para manifestarse en contra del megaproyecto
En una votación unánime y en el marco de una sesión plenaria de carácter extraordinario,
El Consejo Regional de Valparaíso (CORE), rechazó este lunes la iniciativa que buscaba instalar un megaproyecto inmobiliario del grupo Copec, el cual iba a ser levantado en el sector de Las Salinas en Viña del Mar.
Entre las razones presentadas por el movimiento “Un Parque para Las Salinas” en conjunto con los cores regionales a través de la Comisión de Salud, se encuentra la existencia de plomo en el terreno, lo cual es totalmente dañino para la salud de los habitantes al ser removido. Sumado a aquello, los movimientos sociales de Viña del Mar proponen utilizar el lugar para crear un parque de 18 hectáreas para la comunidad.
Un largo proceso han tenido que pasar los ciudadanos de Las Salinas con el movimiento “un Parque para Las Salinas” para defender el ex terreno petrolero de Las Salinas. La principal denuncia que hacen tanto vecinos y vecinas del sector, como los consejero regionales, es que sus observaciones y reparos al megaproyecto no fueron consideradas por la Intendencia de Valparaíso.
Lo antepuesto, llevó a que en una primera instancia la Comisión de Evaluación de la Región de Valparaíso, encabezada por la Intendencia y seremías, se manifestaran a favor del Estudio de Impacto Ambiental del proyecto, en septiembre del año 2020, sin considerar las reclamaciones que hicieron desde la ciudadanía.
Al respecto, la Consejera Regional, Nataly Campusano, declara que “hay una acción que es pasar a llevar a 28 consejeros no generando las consultas necesarias, pasando un trámite administrativo por encima del cuerpo colegiado. Nosotros lo leemos como una intencionalidad y menosprecio a los consejeros regionales elegidos por la ciudadanía”.
“Lo que vemos es que no hay un mayor análisis desde las seremías incumbentes y también una intencionalidad de que este proyecto a toda costa siga, independiente de lo que digan mayores informes, sin querer hacer análisis más profundos”, concluyó la consejera Campusano.
El Intendente, la salida de Álvarez y el silencio de Reginato
Sin embargo, cuando el proyecto pasó de la Comisión de Evaluación Regional al SEA nacional, el cual sí considero los reclamos de la ciudadanía, fue que se comenzaron a examinar las observaciones de los ciudadanos y del CORE. Pues, la Intendencia de Valparaíso, el 22 de enero a través de un comunicado, reconoció haber aprobado el proyecto sin tener conocimiento en profundidad acerca del impacto ambiental que provocaría.
En tanto, el vocero del movimiento “Un parque para Las Salinas”, Gonzalo Pavez, comentó que “acerca de la Intendencia y la respuesta que entregó el Intendente Jorge Martínez, es vergonzoso que una autoridad admita que aprobó un proyecto tan riesgoso para la salud de la población sin tener la información necesaria».
«Entre los seremis que más responsabilidad tienen por la aprobación del proyecto son María Gazmuri y Francisco Álvarez. Creemos que uno de los grandes factores para que lo sacaran de su puesto es por el entredicho en que quedó el intendente por la aprobación del proyecto de COPEC”, sentencia.
Asimismo, agregó que “los cores realizaron observaciones al proyecto y estas no fueron consideradas por el Intendente, creando un conflicto, ya que ellos tienen el derecho de ser parte del proceso como observadores. Además, La actitud de la alcaldía de Reginato también ha sido nefasta quedándose totalmente inactiva, de esta forma beneficiando los intereses de COPEC”.
El Parque versus el “ecolavado de imagen”
Ahora, los vecinos y vecinas del sector Las Salinas proponen la construcción de un parque urbano en el terreno que contemplaría el total del espacio, equivalente a 18 hectáreas a través de “la fitoremediación para las capas superiores y una atenuación natural monitorizada para la contaminación profunda, teniendo como finalidad disminuir el riesgo a la población. De ninguna manera se puede ocupar el lugar para habitarlo como lo propone la empresa”, argumentó el vocero socioambiental.
Como respuesta a aquello, la empresa Copec propone un concurso para diseñar una plaza de 1.8 hectáreas en el terreno, lo que equivale al 10% del lugar, lo demás serían edificios y centros comerciales. Por su parte, Pavés argumentó que “la finalidad de dicha propuesta es realizar un ecolavado de imagen. La comunidad propone el 100% del terreno, equivalente a 18 hectáreas, ya que es la única forma de evitar que se remuevan tierras y toda la contaminación que está encapsulada en el subsuelo llegue a la población de Viña del Mar y turistas”.
“Hay que considerar que el terreno está rodeado de poblaciones densamente pobladas, hospital naval, colegios, universidades, borde costero donde gente se ejercita diariamente, exponer a toda esta comunidad a químicos cancerígenos y bacterias patógenas es un atentado contra la salud”, afirmó el vocero socioambiental.
Respecto a la propuesta levantada por la comunidad viñamarina, la Consejera Campusano se mostró a favor de la iniciativa. «Estoy llana a acceder a lo que la gente considere que es correcto poner en ese espacio. Sin embargo, creo que en una primera instancia hay que sanear el terreno para construir cualquier tipo de obra, como el parque, con el que estoy completamente de acuerdo”, sentenció.
Desde el movimiento ciudadano, ven con buenos ojos las transversales nuevas candidaturas que se presentan. Esperan «que el nuevo concejo cambie el uso de suelo del lugar a área verde y lo defina como de interés público», procediendo a cobrar la deuda ambiental y monetaria que adeuda el empresariado con los habitantes de la Ciudad Jardín.





