Una auditoría forense externa encargada por la Municipalidad de Valparaíso concluyó que no existe un déficit estructural atribuible a la administración del exalcalde Jorge Sharp durante el período analizado entre 2021 y 2024.
El informe, elaborado por CS Consulting Cabrera & Santelices, revisó la situación financiera, presupuestaria, administrativa y de control interno del municipio. Según sus conclusiones, durante esos años la casa consistorial registró superávits, redujo su nivel de endeudamiento y fortaleció su patrimonio, por lo que su posición financiera fue calificada como “globalmente equilibrada”.
En concreto, el nivel de endeudamiento municipal pasó de 20% en 2021 a 15% en 2024, mientras que el patrimonio representó cerca del 85% de los activos. Sin embargo, la auditoría advirtió que parte de los ingresos contabilizados correspondían a montos devengados que no necesariamente fueron percibidos efectivamente.
Asimismo, el documento identificó diversas deficiencias en la gestión interna. Según consignó Radio Bío Bío, entre ellas, problemas de conciliación y registro contable, ausencia de un sistema formal para evaluar contratistas, debilidades en la fiscalización de patentes comerciales y pagos recurrentes de horas extraordinarias sin mecanismos suficientes de planificación y control.
Tras conocer los resultados, Sharp sostuvo que el informe respalda su versión sobre las condiciones en que terminó su administración y cuestionó que el déficit estructural de $18 mil millones sea atribuido a su gestión.
“El informe confirma lo que dijimos desde un inicio: terminamos nuestra gestión con números azules. El municipio hoy tiene menos deudas, más patrimonio y más ingresos”, afirmó.
Además, aseguró que dicho déficit correspondía a la situación financiera que recibió en 2016, apuntando al exalcalde Jorge Castro (UDI).
Por su parte, la actual administración informó que entregó el documento a los concejales como parte de su compromiso de transparencia. No obstante, enfatizó que la auditoría contiene una opinión adversa sobre los estados financieros y advierte problemas de liquidez, un déficit durante 2024 y falencias en registros, conciliaciones bancarias, gestión de proveedores y cumplimiento de plazos de pago.





