Completamente desmantelado luce en la actualidad el inmueble que albergó al tradicional Bar La Playa en Valparaíso, luego que los propietarios del edificio terminarán el contrato por vía judicial con la arrendataria, Cecilia Gutiérrez.
En entrevista con El Martutino, Eduardo Atalah, propietario del lugar, relató cómo comenzó está «terrible» historia que dejó a uno de los íconos de la bohemia porteña sin nada.
«Hubo una demanda que partió en enero de 2020 por no pago, por incumplimiento y una serie de causas. Siendo el 21 de febrero 2021 cuando el tribunal decidió que la arrendataria debería entregar el local», contó Atalah.
Si bien pasaron semanas para la mudanza, finalmente se concretó. Sin embargo, «sacó todo lo que había adentro del local que era propiedad nuestra. Lo que es todo, las barandas, los espejos, el mesón, el bar, etc todo lo que estaba ahí en el inventario y que llevaba más de 100 años en el lugar», afirma Atalah.
«Estamos trabajando con la PDI, pero no tenemos ideas donde están y que ha hecho con las cosas que no son de ella, de Cecilia Gutiérrez» manifestó Eduardo, además «doña Cecilia presentó un contrato falso en teoría firmado ante notaria un día 1 de mayo del 2011 por mi hermano que estaba postrado y al poco tiempo murió. Documento que es absolutamente falso», agregó.
¿Qué pasará?
Incierto es el futuro del inmueble que ha pertenecido por años a la familia Atalah, quienes buscan vender todo el edificio. Pero por ahora no hay interesados.
Si había una personas interesada en continuar con el legado del Bar La Playa, pero tras la situación legal y el desmantelamiento, Atalah espera que se resuelva todo y ver qué pasará.
En tanto, un grupo de abogados se acercó a la familia y preparan una propuesta para la conservación del patrimonial inmueble porteño.







