Con el propósito de limpiar el fondo marino, 31 buzos se sumergieron en la Playa San Mateo, Valparaíso y con ello encontraron una jaiba completamente enredada en plástico logrando salvar su vida.
“Notaron que había un conjunto de algas que sobresalía y que una jaiba estaba ahí moviéndose entremedio de ese cúmulo. Sin embargo, vieron que en realidad estaba enredada. Al comienzo pensaron que estaba enredada en el alga, pero lo estaba con nylon y el nylon con la jaiba», relató Gonzalo Lazo, fundador de Ganamar, quienes realizaron la actividad de limpieza.
Luego, con mucho cuidado pudieron liberar a la jaiba y dejarla en el mar. “Estuvieron cerca de 5 minutos intentando liberarla”, afirmó el buzo que se encargó de desenredarla.





