La larga investigación por el doble homicidio que estremeció a Valparaíso en octubre de 2022 llegó a un punto decisivo, luego de que el Tribunal Oral en lo Penal declarara responsables a Guillermo Andrés Astudillo Donoso, Jean Pierre Alexis Campaña Alcaíno y Alexis Abraham Ramírez Gutiérrez, barristas de Santiago Wanderers por la participación en los ataques que terminaron con la vida de dos seguidores de Colo Colo durante las celebraciones por la obtención del título número 33 del club.
En este contexto, el veredicto se dictó ayer en Valparaíso, más de tres años después de los hechos. Según expuso la sala, los crímenes ocurrieron la noche del 23 de octubre de 2022 en distintos puntos del plan de la ciudad, en medio de las masivas concentraciones que se generaron tras el triunfo albo.
Durante el juicio quedó acreditado que los acusados agredieron con armas cortopunzantes a tres personas, una de las cuales sobrevivió pese a las graves heridas y secuelas. En esta misma línea, se detalló que una de las víctimas mortales fue atacada por la espalda en avenida Pedro Montt, entre las calles Las Heras y Carrera, lo que derivó en un shock hemorrágico que le causó la muerte. Asimismo, se estableció que la segunda víctima fue apuñalada reiteradas veces en el sector del Parque Italia, específicamente en la plaza Salvador Allende, falleciendo producto de heridas profundas en distintas zonas del cuerpo.
La fiscal Greta Fuchslocher explicó que la extensión del proceso se debió a la enorme cantidad de registros audiovisuales y testimonios que debieron analizarse. En este sentido, afirmó que era imprescindible un examen minucioso del material para sostener la acusación y solicitar medidas como la prisión preventiva, la cual fue concedida en su momento para avanzar con la causa.
Finalmente, la persecutora señaló que, además de las cámaras de seguridad levantadas en las inmediaciones, resultaron decisivos los mensajes y audios intercambiados por los tres condenados en un chat privado de WhatsApp. De acuerdo con la Fiscalía, en este grupo —asociado a hinchas de Santiago Wanderers— se encontraron registros previos y posteriores a los ataques, incluido un audio de Ramírez Gutiérrez y una fotografía compartida tras los crímenes, donde los implicados se mostraban con cuchillos y banderas ensangrentadas en el Muelle Barón, jactándose de lo ocurrido.





