El Primer Juzgado Civil de Viña del Mar declaró oficialmente fallecida a Rosa Eugenia Alfaro Saldaño, quien hasta ahora figuraba entre los desaparecidos del megaincendio forestal del 2 de febrero de 2024. Con esto, se convierte en la víctima número 138 de la tragedia.
Rosa Alfaro, de 77 años, vivía en el sector de Achupallas junto a su hija, Paola Castillo. La última vez que fue vista, según testimonios de vecinos, intentaba mojar su casa para protegerla de las llamas. Algunos aseguraron haberla visto huir, pero su rastro se perdió en medio del desastre.
Su hija, que no estaba en casa al momento del incendio, intentó comunicarse con ella durante la emergencia. Al regresar tras el siniestro, no encontró ni a su madre ni indicios de su paradero. Su teoría es que sufrió un problema de salud mientras intentaba escapar y quedó atrapada entre los escombros cuando la zona fue despejada.
Paola Castillo denunció la desaparición de su madre y entregó muestras de ADN, pero ningún resto encontrado correspondía a ella. Esto impidió que pudiera acceder a beneficios de reconstrucción, ya que la vivienda estaba a nombre de Alfaro.
Tras un largo proceso legal, el 22 de enero el tribunal certificó la muerte de Rosa Alfaro, permitiendo que su hija inicie los trámites para acceder a subsidios de reconstrucción.
Ahora, Castillo y su abogado evalúan acciones legales para exigir una reparación, argumentando que el incendio fue intencional y que hubo negligencias antes, durante y después de la tragedia. «Perder a mi madre es algo que no se puede reparar con dinero. No puede quedar todo impune», declaró.





