DENUNCIAN NUEVA VÍCTIMA DEL MEGAINCENDIO: FAMILIA ACUSA QUE FALLECIÓ ESPERANDO MÁQUINA PARA RESPIRAR

Durante esta última jornada se confirmó el fallecimiento de Alejandro, de 54 años, quien se convirtió en la víctima número 139 del megaincendio que arrasó con diversos sectores de Viña del Mar y Quilpué en febrero de 2024. El hombre, que vivía en el sector de Achupallas, resultó gravemente herido tras el avance del fuego, sufriendo severas quemaduras en sus piernas, lo que agravó su ya delicado estado de salud, pues era diabético y usuario de silla de ruedas.

En este contexto, su familia acusa que no recibió la atención necesaria al momento de ser dado de alta del Hospital Gustavo Fricke, luego de pasar más de nueve meses hospitalizado. De este modo, Erika Leyton, su viuda, denuncia que se le negó una máquina para respirar argumentando que su hogar no contaba con las condiciones adecuadas para albergar un equipo de ese costo y complejidad. Cabe señalar que su vivienda había sido completamente destruida por el siniestro, por lo que al momento del alta médica aún no disponían de una casa definitiva.

“Vino la asistente social y me dijo que él necesitaba una máquina para poder respirar. Le mostré la casa y me dijo que no estaba en condiciones la casa como para perder una máquina tan costosa”, señaló Erika. Asimismo, indicó que la opción de trasladarlo a un hogar fue descartada por no tratarse de un adulto mayor, según le comunicó la profesional del área social.

Desde el Hospital Gustavo Fricke, en tanto, se informó que el centro asistencial cuenta con protocolos sociosanitarios para la entrega de equipamiento, y que se instruirá una auditoría clínica con el objetivo de revisar en detalle la atención entregada al paciente. “La dirección del establecimiento ha decidido instruir una auditoría clínica para evaluar la pertinencia de las prestaciones entregadas al paciente, con el fin de aclarar tanto a la familia como a otras instancias los procesos de atención entregados”, declaró el director del hospital, Juan Carlos Gac.

Por su parte, el abogado de los damnificados, Felipe Olea, enfatizó que el fallecimiento de Alejandro debe considerarse dentro del marco de consecuencias directas del incendio. “No tratemos de ver más allá de lo evidente, estamos frente a una nueva víctima, una persona que perdió su vida a raíz del megaincendio que afectó a nuestra ciudad”, afirmó. 

En esa misma línea, señaló que el caso aún no ha sido incorporado al conteo oficial de fallecidos, que se mantiene en 136, pese a que con esta muerte, la cifra real ascendería a 139. “No pudo recibir cuidados domiciliarios, porque no tienen un domicilio. Los efectos del megaincendio siguen viéndose día a día con su cara más desoladora. Esta es una nueva víctima del megaincendio, porque sus lesiones se ocasionaron con ocasión del fuego, y eso no hay ninguna duda”, sostuvo.

Finalmente, la Seremi de Justicia de Valparaíso, Paula Gutiérrez, expresó que corresponde al Ministerio Público ordenar diligencias para establecer si el deceso guarda relación directa con el incendio. “Es parte del análisis que debe instruir el Ministerio Público a las policías, con el objeto de verificar a partir de la fecha clínica y otros antecedentes que su deceso haya sido consecuencia de esta situación”, señaló.

De este modo, la familia busca que se reconozca oficialmente a Alejandro como una víctima más del siniestro, lo que les permitiría acceder a las correspondientes compensaciones. «Que se hagan responsables, no tan solo con nosotros, la gente se está edificando sola. ¿Por qué nos hacen sufrir?», reflexionó Erika, visiblemente afectada por la pérdida de su esposo y por lo que considera una falta grave del sistema de salud y apoyo estatal.