La osa parda Amelia, que vivía en el ex zoológico de Quilpué (actual Bioparque Fundo El Carmen), murió recientemente a causa de un “tumor silencioso” que fue confirmado tras evaluaciones veterinarias. Según el parque, Amelia había superado ampliamente la expectativa de vida típica de su especie y pudo vivir “una vida plena y digna” hasta sus últimos días, lo que fue resaltado por el equipo que la cuidó durante años. 
Desde el Bioparque destacaron que Amelia siempre recibió atención y cuidados adecuados, lo que le permitió llegar a una edad avanzada para un oso en cautiverio. Su partida ha conmocionado a quienes la conocían, y se ha valorado su resiliencia y el cariño con que fue tratada en el recinto.





