Familia pide ayuda para salvar vida de joven que sufrió trombosis en Quilpué: Denuncian falta de información y documentos médicos

Una joven de 24 años permanece en estado crítico tras ser diagnosticada con una trombosis venosa cerebral, mientras su familia denuncia falta de información médica, cambios de diagnóstico y decisiones clínicas que —según acusan— se habrían adoptado sin la debida comunicación.

El caso afecta a Krishna, quien fue hospitalizada la noche del 10 de febrero en la Clínica Los Carrera, luego de presentar un fuerte dolor de cabeza. De acuerdo al relato de sus cercanos, ese mismo día les informaron que, en palabras del médico tratante, había sufrido “un cortocircuito en la parte delantera de la cabeza” y que debía quedar internada.

Hasta ese momento, la joven solo presentaba cefalea intensa y dificultad para mover manos y pies. Sin embargo, tras recibir medicamentos, comenzó a convulsionar. “Esa fue la primera convulsión grande”, relata la familia, agregando que en los días posteriores continuó con episodios convulsivos y movimientos involuntarios menores.

Tres días después, el 13 de febrero, los médicos confirmaron que el diagnóstico correspondía a una trombosis venosa cerebral. Según les explicaron, si bien el cuadro era delicado, existía una amplia gama de tratamientos e incluso intervenciones quirúrgicas posibles, considerando su edad. Entre ellas, mencionaron una trombectomía y una craniectomía descompresora.

Ese mismo día se evaluaba instalar un captor para medir la presión intracraneal y determinar si era necesaria una intervención. No obstante, la familia asegura que los incendios registrados en Quilpué y los cortes de suministro eléctrico habrían impedido realizar el procedimiento, ya que la paciente debió ser trasladada de sala. Al día siguiente, el 14 de febrero en horas de la tarde, les comunicaron que el escenario era irreversible y que debían despedirse.

Tras suspender los sedantes, el equipo médico evaluó posibles respuestas neurológicas. El 15 de febrero, otro profesional les indicó que existía “una pequeñísima posibilidad” de sobrevida, aunque con severas secuelas. Sin embargo, al día siguiente —según acusan— un médico les informó que la posibilidad era nula, suspendió el anticoagulante y comenzó con morfina para cuidados paliativos.

En ese contexto, la familia sostiene que solicitó retirar el anillo anticonceptivo que, a su juicio, habría provocado la trombosis. Aseguran que el médico respondió textualmente: “después de la guerra, todos quieren ser héroes”, además de restringir las visitas.

Asimismo, denuncian que no han tenido acceso oportuno a informes médicos ni a exámenes actualizados. Señalan que el diagnóstico fue comunicado en una conversación informal y que incluso en la camilla de la paciente figuraría “encefalitis”, hipótesis que —según indican— ya había sido descartada.

Los cercanos afirman que han debido iniciar una solicitud formal vía correo electrónico para obtener la documentación clínica, sin recibir respuesta hasta el momento. “Cada hora cuenta”, recalcan, explicando que han intentado contactar a neurocirujanos externos, pero sin informes ni imágenes médicas no es posible evaluar alternativas.

Finalmente, la familia hizo un llamado público para visibilizar el caso y solicitar apoyo que permita agilizar la entrega de antecedentes médicos y esclarecer las decisiones adoptadas durante la hospitalización.