Grave denuncia por negligencia médica en el Hospital Carlos Van Buren: paciente con cáncer avanzado espera cirugía urgente desde septiembre

Luis Núñez, esposo de la paciente Vanessa Valencia, acusa graves retrasos en la atención médica y falta de coordinación entre los hospitales Gustavo Fricke, de Viña del Mar, y Carlos Van Buren, de Valparaíso. Su esposa, diagnosticada con cáncer cervicouterino avanzado con metástasis lumbar, permanece hospitalizada en Quilpué a la espera de una cirugía catalogada como prioritaria desde septiembre.

Una compleja denuncia por presunta negligencia médica fue presentada por Luis Núñez contra el Hospital Carlos Van Buren de Valparaíso, luego de que su esposa, Vanessa Valencia, diagnosticada con cáncer cervicouterino en etapa avanzada y metástasis en la vértebra lumbar L4, haya debido esperar más de seis semanas por una cirugía que fue clasificada como de “urgencia alta” por el equipo de neurocirugía del recinto.

Según relató Núñez, el caso de su esposa fue evaluado por primera vez por el doctor Paolo Mazzaro, neurocirujano del hospital, el pasado 23 de septiembre, fecha en que se determinó la necesidad inmediata de intervenir la lesión para evitar un mayor deterioro de su salud. Sin embargo, pese a esta recomendación médica, el procedimiento no se ha concretado y la paciente continúa hospitalizada en el Hospital de Quilpué, a la espera de su traslado a pabellón en Valparaíso.

El denunciante sostiene que durante este tiempo no ha existido trazabilidad ni seguimiento clínico del caso, lo que ha derivado en el agravamiento progresivo de la condición de su esposa. “Hemos recibido excusas y promesas de traslado que nunca se cumplen. No hay empatía ni ética profesional. Todo este retraso ha afectado profundamente su calidad de vida”, expresó Núñez.

Vanessa Valencia comenzó su tratamiento oncológico en el Hospital Gustavo Fricke de Viña del Mar, tras ser derivada desde el Hospital de Quilpué luego del cierre del área oncológica de este último. De acuerdo con su esposo, tras un examen PET-CT realizado a mediados de año, el comité médico determinó que la paciente requería una cirugía urgente en la columna y el inicio de una nueva línea de quimioterapia.

Sin embargo, la falta de coordinación entre los centros asistenciales habría dificultado el proceso. “Van Buren no quería tomar el caso porque lo tenía Gustavo Fricke, y Gustavo Fricke ya había terminado su participación porque correspondía a Van Buren. En ese lapso pasaron semanas sin avances”, relató Núñez.

El 9 de septiembre, el oncólogo del Hospital Van Buren, doctor Betancur, evaluó a la paciente y decidió priorizar la cirugía antes del inicio de la quimioterapia, para evitar interrupciones en el tratamiento. Días después, la familia logró concretar una cita con el neurocirujano, quien les solicitó una resonancia actualizada. Con el objetivo de acelerar el proceso, la familia costeó el examen de manera particular y envió los resultados el mismo día. Aun así, la paciente no fue presentada al comité médico durante dos semanas consecutivas, por falta de radiólogo disponible.

Durante ese tiempo, la salud de Vanessa se deterioró: los dolores aumentaron, perdió movilidad y desarrolló incontinencia urinaria. Pese a los correos y reclamos ingresados por su esposo, las gestiones médicas continuaron demorándose.

El 17 de octubre, la paciente fue sometida a exámenes prequirúrgicos, que revelaron una anemia severa, por lo que fue hospitalizada en el Hospital de Quilpué para recibir transfusiones. Según explicó Núñez, tras estabilizar su estado, el anestesista del Hospital Van Buren solicitó niveles de hemoglobina superiores a 9 para autorizar el ingreso al pabellón. “Cuando esos valores se lograron, nos informaron que el problema era la falta de camas, luego que no habían recibido los informes médicos, y así seguimos acumulando semanas de espera”, lamentó.

Posteriormente, el jefe del área de Neurocirugía del Hospital Van Buren habría comprometido el traslado de la paciente a más tardar el 4 o 5 de noviembre, lo que finalmente no se cumplió. “Ya no nos responden los correos ni las llamadas. Mi esposa prácticamente no puede moverse, tiene sangrado, incontinencia y no ha podido retomar la quimioterapia. Esto es inhumano”, agregó Núñez.

Acciones legales y reclamos formales

Ante la falta de respuestas, el denunciante informó que ha presentado reclamos formales en FONASA, en la Superintendencia de Salud y en los hospitales involucrados, con el fin de exigir una gestión inmediata o la derivación del caso a un segundo prestador que cuente con la capacidad de realizar la cirugía. “Si el hospital se ve sobrepasado, que lo diga y derive el caso. Lo único que pedimos es que actúen con la urgencia que el propio neurocirujano indicó desde el principio”, señaló.