El pasado 21 de febrero, Javiera, una joven de 23 años, acudió a la peluquería Nova Vitta SPA, ubicada en el Mall Plaza del Sol. Durante el procedimiento de decoloración del cabello, comenzó a sentir una fuerte sensación de quemadura en la cabeza.
En conversación con Alerta Noticias Valparaíso, la afectada señaló que: “pedí ayuda a todas las peluqueras presentes, pero nadie me prestó primeros auxilios hasta que llegó una cuarta peluquera y me asistió”.
Asimismo, relató que, con el paso de los días, su condición se agravó: “tuve que ir a urgencias, donde inicialmente me diagnosticaron una quemadura de primer grado (ya que las quemaduras pueden evolucionar hasta por tres días). Sin embargo, la situación empeoró, lo que me llevó a consultar a múltiples dermatólogos, cirujanos generales y cirujanos plásticos. Hoy he sufrido el desprendimiento total del cuero cabelludo, junto con todo mi cabello, y probablemente no lo recupere”.
Además, Javiera aclaró que no padecía ninguna enfermedad previa que pudiera haber influido en el procedimiento.
“Declaro no tener enfermedades dermatológicas previas; mi cuero cabelludo estaba completamente sano. Esto está respaldado por informes de dermatólogos. Además, nunca antes me había realizado un alisado, botox capilar ni tintura. De hecho, era la primera vez en años que iba a una peluquería. Incluso, antes del procedimiento, en el mismo salón me aseguraron que mi cabello estaba sano”.
Por otra parte, Luis, uno de los representantes de Nova Vitta SPA, conversó en exclusiva con Alerta Noticias y aseguró que el establecimiento sí ha prestado ayuda a la víctima.
“Ni a la mamá ni a la señorita Javiera las he bloqueado; eso es imposible. Si fuera así, ¿cómo es que la madre sigue comunicándose conmigo desde el mismo teléfono que usó el día del accidente?”.
Luis también afirmó que el 24 de febrero se le devolvió el dinero a la afectada y agregó que, “el señor que se identificó como el padre y me llamó el 4 de marzo, diez días después de que su hija viniera a buscar el dinero el 24 de febrero. Si durante esos diez días esperaron la evolución de la quemadura en el cuero cabelludo, dime tú, ¿cómo podría haber ayudado si no recibí ningún antecedente?”.
Finalmente, Luis enfatizó que su intención no es señalar culpables, sino apoyar a todos las partes involucradas:
“No quiero culpar ni a la estilista, ni a la clienta, ni al salón. Lo que quiero es ayudar a su madre, a la clienta y también a la estilista, para que no sienta que debe esconderse o temer salir a la calle. Ella no quiere volver a trabajar porque se siente como una asesina”.
Por último, desde la peluquería informaron que, en la tarde de hoy, Luis, uno de los administradores del establecimiento, se reunirá con la madre de Javiera para intentar encontrar una solución.





