IMPACTANTE HALLAZGO EN QUINTERO: FAMILIA ENCUENTRA DIENTE EN LATA DE JUREL

Lo que parecía una simple preparación de croquetas de pescado para el almuerzo familiar terminó convirtiéndose en una experiencia desconcertante para una familia de Quintero. Claudio Ferrada relata con desconcierto el momento en que su esposa, Verónica, abrió un tarro de jurel marca San José para cocinar y notó algo extraño en el contenido. 

“Toma los dos tarros, pasa uno, luego el otro, y dice que siente un golpe, como de una piedra. Se puso a buscar y encontró el incisivo, el diente que está acá”, señaló en Teletrece.

El objeto encontrado no era, como se esperaría, un residuo del proceso de conservación, ni mucho menos un ingrediente accidental como un ajo. Se trataba de un diente, claramente perteneciente a un ser vivo. “Para mi señora fue impactante. Hasta el día de hoy no quiere ver los tarros de jurel”, señaló Ferrada. 

La familia había adquirido el producto en un almacén de confianza cercano a su hogar, y fue allí donde comenzó la incómoda historia. Tras el hallazgo, Claudio recibió fotos enviadas por su esposa. “Me puso que los jureles tienen dientes como de humano. Yo le dije que no, los jureles no tienen esa clase de dientes. Entonces le dije: guarda eso, haz un reclamo a la empresa, porque esto no es normal”, relató.

La empresa responsable, Orizon, respondió rápidamente, proponiendo retirar el diente como parte del procedimiento. Sin embargo, Claudio se negó. No busca una compensación, sino respuestas. Quiere saber con certeza a qué pertenece el diente y cómo llegó hasta una lata de conserva destinada al consumo humano.

Consultada por el caso, Daniela Siel, directora de Medicina Veterinaria de la Universidad Mayor, fue clara en que aún no se puede determinar el origen del elemento sólo a través de imágenes. “Como médicos veterinarios no podemos determinar sólo con ese video a qué tipo de animal pertenece el diente que fue encontrado”, explicó al mismo medio antes mencionado.

Por su parte, la odontóloga Pía Lazzere indicó que el fragmento hallado podría corresponder a un resto radicular humano: “Sería la porción de la raíz de un diente sin corona”, precisó, agregando que, de haber estado presente al momento de la esterilización del alimento, necesariamente tuvo que ser introducido antes de ese proceso.

Mientras la investigación sigue su curso, el caso abre interrogantes sobre los protocolos de seguridad e higiene en la industria de alimentos en conserva, y deja a una familia entera con la certeza de que aquel almuerzo común jamás será olvidado.