Las lluvias del domingo pasado afectaron a los damnificados del megaincendio en Viña del Mar. Sectores como Monte Sinaí y Achupallas fueron los más perjudicados. Muchas de estas personas aún viven en viviendas de emergencia o en estructuras construidas por ellos mismos, las cuales presentan deficiencias clave para afrontar el invierno que se aproxima.
Según datos del Centro Meteorológico de la Armada, cayeron aproximadamente 17,2 mm de lluvia, lo que produjo filtraciones en las casas debido a la falta de aislamiento, ventanas, electricidad y acceso a agua potable. La precariedad de las viviendas es evidente.
Los afectados indicaron que intentaron gestionar ayuda para prevenir los efectos de la lluvia, solicitando materiales como nailon a la municipalidad ya las autoridades en general, pero no obtuvieron respuesta.
En conversación con La Estrella de Valparaíso, Josefina Orellana, dirigente de la ONG Damnificados, expresó su descontento debido a la falta de apoyo:
«Tratamos de gestionar nylon por esta lluvia que se venía, pero no pudimos. No obtuvimos respuesta.»
Por su parte, Paola Pizarro manifestó:
«He mandado videos y fotos a la delegación presidencial, al gobernador, a la alcaldía, a un concejal, a la Dideco, pero nadie me ha respondido.»
Además, advirtió que esta primera lluvia es solo un aviso de lo que se avecina y evidencia la vulnerabilidad y precariedad en la que siguen viviendo los damnificados del megaincendio ocurrido el 2 y 3 de febrero de 2024.





